El mercado del aceite de oliva en España actualizó sus referencias para este martes 1 de septiembre de 2026, con precios que reflejan el comportamiento de uno de los productos más sensibles a la campaña agrícola y a la demanda interna y externa
España sigue siendo el principal exportador mundial de aceite de oliva y más de la mitad de las ventas al exterior salen del país. Por eso, cualquier variación en la cotización tiene un impacto que va más allá del campo: pesan las condiciones climáticas, los costes de producción y el ritmo del consumo
Las referencias del día
Según los datos disponibles, Infaoliva situó el aceite de oliva virgen en 3,2 euros por kilo, el virgen extra en 3,3 euros y el lampante en 3,1 euros
En las Almazaras Federadas de Córdoba no aparecieron cotizaciones disponibles para ninguna de las tres categorías, mientras que la Junta de Andalucía marcó el virgen en 3,25 euros, el virgen extra en 3,47 euros y el lampante en 3,09 euros
Qué distingue a cada categoría
El virgen extra es el aceite de mayor calidad. Se obtiene por procedimientos mecánicos, no debe superar una acidez de 0,8% y no puede presentar defectos organolépticos. Es apto para el consumo directo y funciona especialmente bien en crudo
El virgen también procede solo de métodos mecánicos. Su acidez debe ser inferior al 2% y puede presentar algún defecto de olor o sabor. Sigue siendo apto para el consumidor final y resulta adecuado para guisos
El lampante, en cambio, tiene una acidez superior a 2 grados y no es apto para el consumo directo por su olor y sabor. Debe refinarse antes de comercializarse
Una campaña marcada por la incertidumbre
El año 2025 no fue favorable para los productores, después de que los cambios climáticos alteraran el mercado. Para el tramo restante de la campaña 2025/2026, las previsiones apuntan a una producción menor que podría seguir influyendo en los precios
En seis de los principales países productores del mundo, la cosecha podría alcanzar 2,65 millones de toneladas métricas, por debajo de las 2,94 millones de la campaña 2024/25, aunque todavía por encima de la media de los últimos cinco años, situada en 2,41 millones
Ante las abundantes lluvias y las temperaturas suaves de la primavera, el Ministerio de Agricultura no descartó una cosecha cuantiosa en 2025/26 y, en agosto, sometió a consulta pública un proyecto de norma de comercialización para poder activar una retirada de producto en la próxima campaña y evitar ventas por debajo de coste
Esa posible medida sigue pendiente de la orden definitiva, que solo se aplicaría si se confirman previsiones de producción elevadas y desequilibrios en el mercado