La deshidratación se produce cuando el organismo pierde más agua y líquidos de los que logra reponer. Puede ser leve o moderada, pero si la pérdida es importante, el cuadro puede volverse grave y poner en riesgo la vida

El problema puede aparecer por sudoración excesiva, fiebre, vómitos o diarrea. También puede deberse a una eliminación elevada de orina, algo que puede ocurrir en personas con diabetes no controlada o en quienes toman ciertos medicamentos, como diuréticos. En otros casos, la causa está en beber poco, ya sea por enfermedad, náuseas, dolor de garganta o úlceras en la boca

Señales que conviene observar

Sed. Es una de las manifestaciones más frecuentes y suele aparecer cuando el cuerpo empieza a perder más agua de la que recibe

Boca seca o pegajosa. La falta de líquidos también puede notarse en la humedad de la boca, que disminuye y deja una sensación incómoda

Orinar menos. Una reducción en la cantidad de orina puede indicar que el organismo no dispone de suficiente líquido para funcionar con normalidad

Orina de color amarillo oscuro. No solo importa la frecuencia, sino también el color: un tono más oscuro puede ser una señal de deshidratación leve o moderada

Piel seca. La piel también puede reflejar la pérdida de líquidos y presentarse seca y fría al tacto

Dolor de cabeza. Si aparece junto con otros síntomas, puede formar parte del cuadro de deshidratación

Calambres musculares. Son otra de las señales que pueden acompañar a esta pérdida de líquidos, sobre todo cuando ya ha sido considerable