Colombia tendría una ventana limitada para proteger su autonomía energética. La advertencia fue planteada por Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas, durante la presentación de un estudio sobre el futuro de los hidrocarburos en el país
El diagnóstico señala que el margen de maniobra es estrecho: las reservas probadas rondan 7,4 años en petróleo y 5,9 años en gas. Según la dirigente gremial, el punto de mayor riesgo se ubica entre 2029 y 2032, porque las reservas actuales llegarían a su límite hacia 2035 en los escenarios analizados
Reservas en descenso y menos exploración
El informe describe un deterioro sostenido en el sector. La producción de petróleo cayó 27,3 % desde 2015 y la de gas retrocedió 31,8 %. Al mismo tiempo, los pozos exploratorios disminuyeron 65,6 % en la última década
Otro dato que preocupa a los gremios es que Colombia no firma un nuevo contrato de exploración y producción desde agosto de 2022. A eso se suma que en 2024 los bloqueos a la operación petrolera llegaron a 1.942 casos, el nivel más alto en diez años
El costo fiscal de no actuar
Frank Pearl, presidente de la ACP, sostuvo que el impacto también se sentiría en las finanzas públicas. De acuerdo con las proyecciones del estudio, entre 2025 y 2050 el sector podría aportar 695 billones de pesos en regalías, impuesto de renta y dividendos de Ecopetrol en un escenario de mayor producción
Si la exploración no se reactiva, el aporte bajaría a 162 billones. La diferencia, de 533 billones, es presentada por los gremios como una señal de lo que está en juego para el Estado y para la transición energética
Transición y abastecimiento, a la vez
Los gremios insisten en que la discusión no debe plantearse como una elección entre transición energética e hidrocarburos. Su tesis es que ambos procesos pueden avanzar al mismo tiempo si existe una hoja de ruta que asegure abastecimiento, recursos fiscales y financiación para nuevas tecnologías
El contexto fiscal, además, presiona la discusión. El documento advierte que el déficit fue de 6,7 % del PIB en 2024 y podría ubicarse en 7,1 % en 2025, con base en cifras del Fondo Monetario Internacional. En ese escenario, el ajuste requerido para estabilizar la deuda rondaría los 70 billones de pesos
Entre las medidas planteadas figuran reactivar contratos de exploración y producción, agilizar proyectos de gas natural y costa afuera, y avanzar con criterio técnico en yacimientos no convencionales. El llamado central es tomar decisiones antes de que se cierre la ventana crítica entre 2029 y 2032