El brote de ébola en Congo alcanzó 5.021 casos y 2.378 muertes hasta el domingo, según datos oficiales, mientras los equipos de respuesta advierten que la propagación avanza a una velocidad inédita y supera la capacidad de contención en una de las regiones más aisladas del país

La Organización Mundial de la Salud considera que este episodio podría rebasar el brote de 2014-2016 en África occidental, el más letal registrado por la enfermedad. Desde el primer caso detectado, la expansión fue cerca de tres veces más rápida que en aquella emergencia

Una emergencia que no logra frenarse

El director general de la OMS advirtió que el riesgo de expansión nacional e internacional sigue siendo alto y subrayó que la epidemia está lejos de estar bajo control

La crisis golpea en condiciones extremas: inseguridad, desplazamientos de población y movimientos intensos de personas complican la vigilancia y la atención. Además, el virus responsable de este brote, el Bundibugyo, no cuenta con vacunas ni tratamientos aprobados

La mayoría de los nuevos casos se está notificando fuera del grupo de personas monitoreadas, una señal de que el brote avanzó más rápido que la capacidad de rastreo

Ituri, el epicentro más expuesto

La provincia de Ituri es la más afectada y también una de las más difíciles para la respuesta sanitaria. La violencia contra trabajadores de salud agravó el escenario

El lunes, residentes atacaron a un equipo sanitario en el territorio de Aru tras el reporte de un caso sospechoso. Una turba incendió una ambulancia y dañó otros dos vehículos

Autoridades locales y personal de respuesta sostienen que hace falta acercar la atención a la población, sobre todo en zonas rurales, mineras y de desplazamiento

También persiste un problema de información: en varias comunidades no circulan los datos básicos sobre síntomas, prevención y qué hacer ante una sospecha de contagio. Esa falta de conocimiento alimenta la desconfianza y dificulta la intervención

Personal agotado y atención tardía

En Bunia, capital de Ituri, una enfermera dijo que la carga laboral y las malas condiciones de trabajo están llevando al límite al personal sanitario. Algunos trabajadores dejaron de prestar servicio tras no cobrar sus salarios

Los equipos de respuesta también creen que el virus pudo haber empezado a circular en Mongbwalu desde febrero, meses antes de que el brote fuera declarado el 15 de mayo

La atención tardía está elevando la mortalidad. El índice general de letalidad es de 47,4%, pero en algunas zonas es mucho más alto. En Norte Kivu, por ejemplo, llega al 70%

Las dificultades se repiten en las seis provincias afectadas, con amenazas de grupos rebeldes, comunidades traumatizadas por años de violencia y rutas en mal estado que ralentizan cada traslado