En 1886 surgió una idea tan ambiciosa como improbable: rodear Buenos Aires con un gran canal de circunvalación. El proyecto buscaba marcar el borde de la ciudad con un brazo de agua, algo parecido a una General Paz acuática, cuando la capital todavía era mucho más pequeña que la actual

La propuesta se conoció como Gran Canal de Circunvalación del municipio de la Capital. La ciudad vivía una etapa de expansión acelerada por la llegada de inmigrantes, pero hacia el oeste todavía terminaba cerca de la actual avenida Boedo. Más allá empezaban quintas, campos y pueblos separados de la trama urbana, como Flores y Belgrano

Una frontera de agua para la ciudad

El trazado previsto comenzaba en el Río de la Plata, a la altura de donde hoy se ubica Aeroparque, seguía por el curso del arroyo Maldonado, donde ahora corre la avenida Juan B. Justo, y cerraba en el Riachuelo. La obra debía tener unos 15 kilómetros de extensión, con forma semicircular

Además del canal principal, el plan contemplaba un ancho cercano a los 60 metros, dársenas de unos 15 metros a cada lado y una profundidad aproximada de 4,5 metros. A su alrededor se proyectaban industrias, depósitos y barrios obreros, ocupando una franja total de unos 200 metros

También se pensaban cinco puentes para unir ambas márgenes. En los hechos, la obra no habría encerrado a la ciudad, sino que la habría partido en dos, con una zona más céntrica de un lado y la periferia del otro

Puerto, esclusas y tierras ganadas al río

El diseño incluía lagunas norte y sur para almacenar agua en épocas de sequía y también para contener crecidas del Río de la Plata. Esos reservorios iban a contar con esclusas, igual que los extremos del canal

Otra parte del proyecto preveía un muro de defensa entre la desembocadura del Maldonado y la actual Dársena Norte. También se pensaba usar el material extraído del dragado para rellenar la costa y ganar superficie al río en la zona donde hoy está Puerto Madero

En el acceso del Maldonado se imaginaba además un puerto con dársenas, depósitos y talleres para reparar buques. El conjunto buscaba ordenar el borde urbano y, al mismo tiempo, abrir nuevas áreas para la expansión de la ciudad

Las razones de un proyecto frustrado

Detrás del plan había objetivos concretos: drenar inundaciones en las zonas bajas, crear un polo fabril, instalar un mercado de frutos, facilitar la limpieza periódica del Riachuelo y reforzar el control aduanero para frenar el contrabando

También se esperaba que el canal revalorizara terrenos que entonces eran descampados y que sumara nuevos servicios de transporte y recreación por agua, además de bulevares y líneas férreas

El proyecto nunca avanzó. La crisis económica de 1890 frenó su concreción y, al mismo tiempo, la ciudad siguió creciendo hacia el oeste. En 1888, Belgrano y San José de Flores pasaron a ser barrios de la capital

Décadas después, entre 1929 y 1939, el arroyo Maldonado fue entubado. Sobre ese curso de agua se abrió más tarde la avenida Juan B. Justo, inaugurada en 1934. El gran canal quedó como una imagen de lo que Buenos Aires pudo haber sido y no fue