“Mi cancelación fue mi declaración”, afirmó el escritor irlandés John Banville al referirse a la exclusión de Ariana Harwicz del Festival Cultur-ALH de Granada

La autora argentina, reconocida por su novela Matate, amor, fue “desinvitada” del encuentro por presión de la Red Universitaria por Palestina y de escritoras que participaban del festival. En respuesta, Banville, considerado la principal figura del evento, decidió no asistir. Fue el único escritor que adoptó esa postura

Dos cartas y un debate internacional

La decisión abrió una discusión sobre la libertad de expresión en espacios vinculados con la literatura, el pensamiento y el arte. Primero circuló una carta de respaldo a Harwicz y, días después, otra misiva en apoyo a estudiantes propalestinos y a las escritoras Rita Segato, Lina Meruane, Sabina Urraca, Gabriela Wiener, María Fernanda Ampuero, Brenda Navarro, Silvia Federici y Ángelo Néstore

Ambos documentos fueron firmados por escritores y artistas reconocidos. Entre quienes suscribieron la primera carta figuran Margo Glantz, Ana María Shua y Santiago Roncagliolo. La segunda lleva, entre otras, las firmas de Lucrecia Martel, Cristina Rivera Garza y Alejandro Zambra

El mensaje de Martín Caparrós

En medio de la polémica, el escritor argentino residente en España Martín Caparrós publicó en su cuenta de X una imagen de una mordaza de BDSM, acompañada por un mensaje sobre la controversia

“Los defensores de la cancelación de Harwicz lo lograron: convirtieron a una sionista pro-violencia en una pobre víctima de la censura. Con enemigos así, ¿quién necesita amigos?”, escribió

El posteo recibió críticas del subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez; de los escritores Sonia Chocrón y Mariano Dupont, y de los periodistas Martín Kanenguiser y Javier Navia

Luego, Caparrós difundió un artículo propio en el que se define como un judío disidente. “Yo -ya queda dicho- soy judío: no tengo nada que ver con señores como Netanyahu, de la misma forma en que soy español y rechazo a Abascal, argentino y rechazo a Milei”, sostuvo

En ese texto también cuestionó la asociación entre las decisiones del gobierno israelí y la identidad judía. “La falacia es el producto de siglos de discriminación: sería bueno aprovechar esta desgracia para empezar a corregirla”, concluyó

Cuestionamientos a la organización

Mientras el intercambio continúa en las redes sociales, también surgieron reclamos dirigidos a las directoras del festival

El filósofo y profesor alemán radicado en México Stefan Gandler le envió una carta a Ana Gallego Cuiñas, codirectora de Cultur-ALH junto con Patricia Escalona Ruiz. Esta última había invitado y luego desinvitado a Harwicz, y posteriormente firmó la segunda carta

Gandler dijo desconocer la postura de Harwicz sobre Hamás y la credibilidad de las amenazas denunciadas, pero cuestionó la decisión de apartarla del encuentro

“Con todo respeto, su decisión es profundamente cobarde, y no refleja en lo más mínimo aquello por lo que hemos luchado en nuestros movimientos en contra de la censura, la violencia institucional y la sustitución del argumento por el acto administrativo autoritario”, afirmó

Por su parte, Claudio Marcelo Pszemiarower, presidente del Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall T. Meyer, difundió un comunicado contra la exclusión de la escritora

“Podemos coincidir o disentir con Ariana Harwicz. Esa es, justamente, la esencia de una sociedad libre. Lo que no podemos aceptar es que la respuesta frente a una idea incómoda sea cancelar a quien la expresa”, sostuvo