Samuel Tunick, ciudadano estadounidense y residente de Atlanta, enfrenta un cargo federal por obstrucción luego de que su celular borrara toda la información almacenada cuando agentes aduaneros intentaron acceder al equipo en el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson
El episodio ocurrió durante una revisión secundaria. Los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza le pidieron desbloquear su Google Pixel y le advirtieron que retendrían el dispositivo si se negaba
Tunick entregó una clave distinta de la que usaba habitualmente. Al ingresarla, la pantalla se apagó, parpadeó varias veces y el teléfono pareció reiniciarse
Para entonces, el contenido digital ya había desaparecido
Un sistema diseñado para borrar datos
El teléfono funcionaba con GrapheneOS, un sistema operativo de código abierto centrado en la privacidad y compatible con algunos modelos de Google Pixel. Ese software permite configurar un llamado código de coacción, diferente de la contraseña normal
Si se introduce esa combinación, el aparato no se abre: inicia un borrado completo de la información y restablece el dispositivo, aunque conserva sus partes físicas. Según la fiscalía, Tunick conocía ese efecto y lo usó para impedir el acceso a sus archivos
El caso se perfila como uno de los primeros procesos federales conocidos vinculados con la destrucción de evidencia mediante un programa configurado para eliminar el contenido de un teléfono
La base legal de la acusación
Los fiscales recurrieron a una norma federal poco usada que convierte en delito grave la destrucción de bienes para impedir o dificultar que el gobierno los incautе. La figura puede aplicarse antes, durante o después de un registro y prevé una pena máxima de cinco años de prisión, multa o ambas sanciones
La acusación distingue entre el aparato y los datos que contenía. Bajo esa lógica, el teléfono era solo el soporte material, mientras que la información almacenada era el bien que los agentes buscaban retener
Tunick fue acusado por un gran jurado en noviembre de 2025. Se declaró inocente y el 20 de julio se realizó una audiencia en un tribunal federal de Atlanta
La defensa cuestiona el procedimiento
Los abogados del acusado pidieron excluir la evidencia. Sostienen que la detención y la incautación fueron ilegales, que no le informaron sus derechos y que rechazaron varias veces su pedido de hablar con un abogado
También afirman que el interés por revisar el dispositivo fue un pretexto. Según esa versión, las autoridades investigaban la relación de Tunick con Defend the Atlanta Forest, un movimiento que se opone al centro de entrenamiento policial y de bomberos conocido como Cop City, instalado sobre unas 404,7 hectáreas de bosque urbano en Atlanta
La defensa además cuestiona que los agentes hayan podido inspeccionar el teléfono sin una orden, pese a que Tunick es ciudadano estadounidense. Su argumento es que los derechos constitucionales se mantienen incluso dentro de un aeropuerto internacional
Qué puede revisar la CBP
La normativa vigente desde el 1 de enero distingue entre búsqueda básica e inspección avanzada. La primera permite revisar manualmente aplicaciones, fotos, archivos, correos y mensajes guardados en el equipo
La inspección avanzada habilita el uso de herramientas externas para copiar parte o la totalidad del contenido y realizar un análisis forense. En ese nivel, los agentes pueden usar software para eludir contraseñas, romper cifrados o traducir textos almacenados
Las copias pueden conservarse durante 21 días mientras la agencia decide si hay una razón legal para retenerlas. Si no la encuentra, debe eliminarlas. Si detecta posibles infracciones federales, puede incorporarlas a expedientes oficiales o trasladarlas a otros organismos
Los ciudadanos estadounidenses no pueden perder el derecho de entrada solo por negarse a dar una clave, aunque sí pueden sufrir demoras y la retención del dispositivo. La agencia informó que en el año fiscal 2025 revisó menos del 0,01% de los dispositivos de los viajeros internacionales que llegaron a los puertos de entrada