El aumento del costo de vida en California sigue golpeando a las familias migrantes, que deben reorganizar sus gastos para cubrir alimentos, gasolina y servicios básicos. En ese escenario, muchos aseguran que el dinero ya no alcanza y que cada compra exige حسابar al detalle

Ingresos extra para llegar a fin de mes

Norma López, residente de Ontario, en el condado de San Bernardino, contó que busca cualquier oportunidad para sumar algunos dólares más y sostener a su familia. Dijo que, si puede, hace limpiezas de casas o ayuda a una amiga cuando la necesita

“Tenemos que hacer de todo para poder sobrevivir”, resumió. La mujer explicó que fue al supermercado a comprar víveres para sus hijos y se encontró, otra vez, con precios difíciles de afrontar

“Una libra de carne no alcanza para cinco personas y la mayoría cuesta más de diez dólares. Es muy caro para una familia de cinco”, señaló

Comida más rendidora, presupuesto más apretado

Para estirar lo que compra, López dijo que adapta las comidas de forma diaria. Agrega más agua a los frijoles y los mezcla con arroz o verduras para que rindan más

La misma estrategia se repite entre otros residentes entrevistados, que describen una rutina marcada por el ajuste permanente. El encarecimiento de los alimentos y otros productos básicos obliga a elegir qué se compra y qué se deja para después

Gasolina y facturas, la otra presión

Myra Magaña, vecina de Bakersfield, afirmó que el problema no se limita al supermercado. También dijo que la gasolina y las facturas empujan a las familias a decidir cada día qué gasto recortar

“Es muy frustrante porque uno trabaja duro y ve que el dinero no rinde. Nada baja; en vez de bajar, nomás sube”, afirmó

Los precios del combustible cambian según la zona: en el condado de San Bernardino rondan los US$4 por galón, mientras que en Riverside pueden llegar a US$4,89. Para encontrar opciones más económicas, algunos automovilistas usan aplicaciones que comparan estaciones cercanas, ya que llenar el tanque puede superar los US$60

Una inflación que sigue pesando

El último informe del Bureau of Labor Statistics mostró que el índice de precios al consumidor de Los Ángeles-Long Beach-Anaheim aumentó 3,3% en los 12 meses cerrados en junio. Sin contar alimentos y energía, el alza interanual fue de 2,6%

En ese mismo período, los alimentos subieron 2,4% y la energía 15,1%. En San Francisco-Oakland-Hayward, el índice avanzó 0,2% en los dos meses que terminaron en junio de 2026 y acumuló un incremento de 3,8% en 12 meses

En este contexto, las familias migrantes siguen buscando fórmulas para sostener la rutina diaria en uno de los estados más caros de Estados Unidos