Cuando el hielo comenzó a derretirse en los Alpes, los investigadores descubrieron un cuerpo que parecía corresponder a un accidente reciente. La datación por radiocarbono reveló que tenía unos 5300 años. Era Ötzi, el Hombre de Hielo
Su conservación permitió identificar tatuajes, reconstruir su última comida y localizar en su espalda la punta de flecha que causó su muerte. También se conservaron su ropa, sus armas y otros objetos personales
El hielo como archivo histórico
El hielo estático puede preservar materiales orgánicos sin aplastarlos. Durante miles de años funcionó como un congelador natural, pero el cambio climático está acelerando su pérdida
Los glaciares situados fuera de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida perdieron, en promedio, unos 270.000 millones de toneladas anuales entre 2000 y 2023. El ritmo fue mayor durante la última década
En los últimos 20 años, el retroceso del hielo permitió encontrar miles de artefactos. Sin embargo, una vez expuestos, pueden deteriorarse rápidamente: algunos desaparecen con el agua de deshielo en apenas un día
Una vida cotidiana conservada
El hallazgo de Ötzi aportó información excepcional sobre una persona común de la prehistoria. El análisis de sus restos indicó que probablemente tenía ojos marrones, intolerancia a la lactosa y grupo sanguíneo O. También reveló artritis relacionada con la edad y un alto riesgo de enfermedades cardiovasculares
Los estudios genéticos identificaron además la primera evidencia de infección por Helicobacter pylori en un individuo prehistórico. Investigaciones posteriores sugirieron que tenía la piel más oscura de lo que se creía y una predisposición genética a la calvicie de patrón masculino
El origen toscano de su hacha, encontrada a cientos de kilómetros de la frontera austríaca, también apunta a la existencia de intercambios entre comunidades
Bosques y rutas ocultas bajo el hielo
En las Montañas Rocosas de Estados Unidos, el deshielo reveló un bosque de pinos de corteza blanca de más de 5000 años. Los troncos, desprendidos de sus tocones y conservados bajo el hielo, aún tenían madera amarilla y olor a pino
La presencia de esos árboles a esa altitud sugiere que el clima del pasado fue más cálido que el actual. En la zona ya no existen ejemplares similares
En Noruega, el retroceso del hielo expuso un antiguo paso de montaña utilizado como ruta de tránsito. Allí aparecieron restos de aparejos para caballos, fragmentos de esquís, guantes, zapatos, juguetes, recipientes de cera de abejas y armas. Los objetos tienen al menos 2000 años y permiten reconstruir actividades de artesanos, agricultores, niños y familias
La urgencia de rescatar los hallazgos
El deshielo ofrece una oportunidad arqueológica, pero también marca el comienzo de una carrera contra el tiempo. Una prenda puede secarse y desaparecer con el viento; otros materiales orgánicos se desintegran al quedar expuestos
Para los investigadores, cada objeto recuperado representa una parte del pasado que el hielo protegió durante miles de años. Su desaparición, en cambio, evidencia la pérdida acelerada de los glaciares y los campos de hielo
La ventana para estudiar estos restos podría cerrarse en las próximas décadas. Si no se actúa con rapidez, muchos hallazgos desaparecerán antes de que puedan ser documentados