Al cierre de la jornada, el dólar estadounidense se ubicó en 5,19 reales brasileños, con una suba de 0,24% frente al valor de apertura previo, de 5,18 reales

En la última semana, la divisa acumuló un avance de 2,14%. En la comparación interanual, en cambio, mostró una baja de 2,47%

El tipo de cambio encadenó cinco días consecutivos de incremento y presentó una volatilidad de 7,64%, por debajo del nivel de referencia de 10,41%, lo que sugiere un mercado cambiario más estable

Un 2026 marcado por presiones internas y externas

De cara a 2026, una proyección privada anticipa que el real brasileño mantendrá una trayectoria estable, aunque con una leve depreciación frente al dólar. El cálculo ubica la cotización en 5,40 reales por dólar durante el primer trimestre y en 5,50 para el resto del año

El escenario internacional incluye un ciclo de recorte de tasas por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, algo que podría aliviar parte de la presión sobre las monedas emergentes. También se espera un contexto global de crecimiento y precios favorables para las materias primas, un factor positivo para Brasil como exportador

Sin embargo, ese respaldo externo conviviría con un posible ajuste del Banco Central do Brasil, que llevaría la tasa Selic a cerca de 12,5% al cierre de 2026. Ese movimiento podría restar atractivo al diferencial de tasas que hoy favorece al país

En el frente local, el informe advierte sobre un déficit fiscal de 8,5% del PIB, una deuda pública cercana al 80% y un déficit en cuenta corriente de 3,6% del PIB, variables que elevan el riesgo y complican el ingreso de capital extranjero