En la apertura de este 29 de julio, el euro se ubicó en 65,8 pesos dominicanos, con una baja de 0,23% frente al cierre previo de 65,95 pesos

En la última semana, la divisa acumuló una caída de 0,85%, mientras que en la comparación interanual retrocedió 10,01%. El comportamiento reciente confirma una tendencia negativa en el tipo de cambio

Señales de inestabilidad en el mercado cambiario

La volatilidad actual se sitúa en 12,88%, por encima del nivel de referencia de 12,29%, un dato que refleja mayor inestabilidad en la plaza cambiaria

Entre los factores que pesan sobre la evolución del tipo de cambio figuran las decisiones monetarias del Banco Central de la República Dominicana y de la Reserva Federal de Estados Unidos, además de la demanda de dólares asociada a las importaciones y el comportamiento de la economía local

Un 2026 con crecimiento, pero con desafíos fiscales

De cara a 2026, las proyecciones apuntan a una aceleración del PIB real hacia 4%, impulsada por tasas de interés más bajas y un contexto internacional más favorable. También se espera que la estabilidad política y las políticas promercado sostengan la actividad económica

En el frente fiscal, el Congreso aprobó un presupuesto suplementario que elevó el gasto de capital en 0,4% del PIB para 2025 y amplió el déficit global al 3,5% del PIB. Para 2026, Hacienda prevé un déficit fiscal global de 3,2% del PIB y un superávit primario de 0,5%

Proyecciones para la moneda y la economía externa

Las estimaciones oficiales prevén que el tipo de cambio ronde los 66,35 pesos en septiembre de 2026 y llegue cerca de 69,15 un año después, dentro de un escenario de depreciación controlada

Además, se espera que la deuda pública bruta se mantenga en torno al 58% del PIB si no surgen choques macroeconómicos inesperados. En paralelo, los superávits por exportaciones de servicios y remesas compensarían parte del déficit comercial, mientras la inversión extranjera directa seguiría apoyando sectores como turismo, comercio, industria, energía e inmobiliario

El panorama también incorpora riesgos por eventos climáticos adversos y problemas de gobernabilidad, aunque el balance general para 2026 se mantiene positivo