Un equipo de científicos argentinos y chilenos reanalizó el esqueleto de Kawas benegasorum, una especie extinta de foca cuyos restos fueron hallados en Punta San Román, en la Península Valdés, Chubut
El fósil procede de afloramientos de la Formación Puerto Madryn, correspondientes al Mioceno Tardío, y tiene una antigüedad estimada de entre 9 y 10 millones de años. Aunque había sido descrito de manera preliminar en 2001, su anatomía y su contenido estomacal no habían sido estudiados en profundidad
La nueva revisión incluyó los huesos y los dientes, y permitió estimar que el animal medía entre 1,9 y 2,2 metros de longitud. Su anatomía combina rasgos asociados con las focas del hemisferio norte, agrupadas en la subfamilia Phocinae, y con las focas del hemisferio sur, pertenecientes principalmente a la subfamilia Monachinae
Esta combinación de características constituye un mosaico evolutivo. Además, la ausencia del cráneo dificulta ubicar a Kawas en una única rama del árbol filogenético
Un registro excepcional de su alimentación
La principal evidencia sobre su dieta apareció en la zona abdominal: restos fosilizados de contenido estomacal. El material estaba compuesto por fragmentos de huesos de peces semidigeridos, con señales de destrucción química y física
El análisis permitió identificar peces de los órdenes Pleuronectiformes, como los lenguados; Perciformes o Scorpaeniformes, entre ellos peces escorpión y serránidos; y Gadiformes, como las merluzas
Estos restos indican que Kawas benegasorum era un depredador piscívoro oportunista. Podía alimentarse tanto en fondos bentónicos costeros como en aguas de mayor profundidad
La dieta reconstruida es similar a la de los lobos marinos sudamericanos y a la de los machos de los elefantes marinos que viven actualmente en la región. La coincidencia representa un caso de convergencia ecológica: linajes no directamente emparentados desarrollaron estrategias alimentarias semejantes
El hallazgo también muestra que el consumo de peces costeros y bentónicos ya estaba establecido en el Atlántico Sur sudoccidental durante el Mioceno Tardío. La preservación del esqueleto y del contenido estomacal ofrece una oportunidad poco frecuente para comparar los hábitos de un pinnípedo extinto con los de especies actuales