El Obelisco no será este año el punto central para el encendido de las antorchas por el 205 aniversario de la Independencia de Guatemala. La celebración fue redistribuida en cinco sectores de la capital como parte de un plan para reducir la violencia y los incidentes registrados en años recientes

El gobernador departamental de Guatemala, Mauricio Benard, explicó que la decisión responde a agresiones repetidas durante los recorridos, entre ellas el lanzamiento de bolsas con agua contra quienes participan en las antorchas. También señaló que en algunos casos esas bolsas han sido congeladas, lo que ha causado heridas

Benard añadió que la Municipalidad de Guatemala pidió modificar el esquema por los trabajos relacionados con la construcción del AeroMetro en esa zona. Por esa razón, el área del Obelisco permanecerá cerrada el 14 de septiembre

Nuevos puntos para el encendido

La reorganización contempla cinco lugares con pebeteros para recibir a los participantes según su procedencia. Quienes lleguen del norte podrán acudir a zona 18; los del occidente, al Parque Erick Barrondo; los del sur, a Roosevelt; y los provenientes de las zonas 4, 9, 10 y 15, así como de la carretera a El Salvador, a Campo Marte

La Gobernación informó que el nuevo esquema operará entre las 06:00 y las 18:00 horas del 14 de septiembre, con el objetivo de evitar los problemas que se han presentado sobre todo durante la noche

Seguridad y restricción de bolsas con agua

El plan fue coordinado con el Ejército y la Policía Nacional Civil para reforzar los controles durante las celebraciones patrias. Además, se activará la campaña Tradiciones seguras y la iniciativa Antorchas Seguras

Dentro de esas medidas quedó prohibida la venta y el lanzamiento de bolsas con agua durante la jornada. Las autoridades confían en que las nuevas disposiciones reduzcan los incidentes ocurridos en años anteriores

Una tradición que cambió de centro

Durante décadas, el Fuego Patrio concentró a cientos de estudiantes en el Obelisco, en la zona 10 de la Ciudad de Guatemala. La tradición se consolidó tras la inauguración del monumento dedicado a los próceres de la independencia, el 15 de septiembre de 1936, cuando se colocó una urna con la llama de la libertad

La celebración surgió entre las décadas de 1930, 1940 y 1950 como símbolo de purificación y como representación del recorrido de la noticia de Independencia desde la capital de la Capitanía General hacia los antiguos estados del reino