Guardaparques y personal de Conservación del Parque Nacional Los Alerces registraron indicios de huillín, la nutria de río también llamada lobito patagónico, en una zona donde no se lo veía desde hace cuatro décadas

El hallazgo refuerza la idea de una recolonización en el área protegida. Aunque hubo avistamientos aislados desde 2019, los relevamientos recientes en el tramo del río Grande confirmaron que el mamífero volvió a instalarse en las cuencas del parque

Un regreso impulsado por el monitoreo

La búsqueda de rastros contó con la ayuda de pobladores, guías de pesca y prestadores turísticos que navegan los lagos de la reserva. Los avisos aportados por vecinos permitieron dirigir las patrullas de monitoreo hacia sectores precisos

El huillín, cuya denominación científica es Lontra provocax, es una nutria autóctona de ríos y lagos del sur de Argentina y Chile. Puede alcanzar 1,30 metros de largo con la cola incluida y pesar entre ocho y quince kilos

Su cuerpo alargado, el pelaje oscuro en el lomo y más claro en el vientre, las membranas en las patas y los bigotes sensibles lo convierten en un animal adaptado a la vida acuática. Se alimenta sobre todo de pancoras, además de peces nativos y moluscos

Una especie clave para el ambiente

Por su lugar en la cadena alimentaria, el huillín funciona como bioindicador: solo habita en cursos de agua limpios y con orillas cubiertas de vegetación, donde puede refugiarse y construir sus madrigueras

En Argentina sigue clasificado como una especie en peligro crítico de extinción. La caída de sus poblaciones está asociada a la modificación de las costas, la caza histórica por su piel y la expansión de especies exóticas invasoras, como el visón americano

Las pautas para protegerlo

Para resguardar el proceso de asentamiento y cuidar las llamadas huillineras, el parque pidió encender fuego solo en sectores habilitados, no arrojar basura ni plásticos a los ríos y evitar el ingreso con mascotas

Las autoridades advirtieron que perros y gatos representan un riesgo por ataques y por la posible transmisión de enfermedades

Creado en 1937, el Parque Nacional Los Alerces fue declarado Sitio de Patrimonio Mundial Natural por la Unesco en 2017. La reserva también se extiende hacia el límite con Chile y resguarda los bosques de lahuán, donde se encuentra “El Abuelo”, un alerce de 2.620 años y 60 metros de altura