El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) profundizó sus operativos de control migratorio en Texas con acciones nocturnas que encendieron la alarma entre los migrantes. La nueva modalidad alteró hábitos cotidianos y empujó a muchas familias a reorganizar sus salidas para reducir el riesgo de detención

Una noche que dejó de ser refugio

En Texas, la franja nocturna solía funcionar como un momento de mayor tranquilidad para quienes no cuentan con estatus legal. Ese margen de respiro, sin embargo, comenzó a desaparecer con patrullajes y arrestos fuera de los horarios habituales

En McAllen, grabaciones registraron una redada en la que agentes del ICE detuvieron a dos hombres y una mujer. La escena reforzó el miedo entre los residentes migrantes, que ahora dicen no encontrar un momento del día en el que se sientan seguros

Activistas advirtieron que la situación obliga a madres y padres a buscar nuevas formas de comprar alimentos y cubrir necesidades básicas sin exponerse a controles

Rutinas recortadas por el miedo

Trabajadores indocumentados contaron que la noche era su única ventana para moverse con cierta seguridad. Uno de ellos explicó que salía después de las 19.30 o 20, horario que también elegían otras personas para hacer compras

La presión de estos operativos también afectó la vida familiar. Otros migrantes, bajo anonimato, describieron la imposibilidad de salir con libertad y de disfrutar de actividades cotidianas dentro del país

Tereso Ortiz, fundador y presidente de la organización cultural sin fines de lucro Casa Guanajuato en Dallas, sostuvo que la comunidad se adapta a la presión con cambios constantes en su rutina diaria. Según su mirada, la convivencia con este clima de vigilancia ya forma parte de la vida de muchos migrantes

Memphis y el mensaje oficial

La estrategia también se aplicó en Memphis, Tennessee, donde una operación realizada el 30 de agosto en un club nocturno terminó con 121 inmigrantes indocumentados detenidos. El Departamento de Seguridad Nacional informó después que algunos de ellos tenían antecedentes por hurto, posesión de drogas, violencia doméstica, conducir bajo los efectos del alcohol, agresión, poner en peligro a menores y prostitución

Frente a las críticas por el impacto de estas redadas en las comunidades hispanas, el gobierno federal defendió el endurecimiento de las medidas. El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, afirmó que el ICE fue movilizado para expulsar a inmigrantes indocumentados y devolver la seguridad al país

En la misma línea, Scott Ladwig, director interino de la oficina de campo de Operaciones de Control y Deportación del ICE en Nueva Orleans, dijo que la acción forma parte de las prioridades centrales de la administración