Durante la primavera de 1946, Texarkana, una ciudad ubicada al noroeste de Texas, quedó paralizada por una serie de ataques contra parejas que se encontraban en lugares apartados. Los hechos ocurrieron durante noches de luna llena y derivaron en cuatro asesinatos violentos cometidos en un período de diez semanas

El miedo llevó a muchos vecinos a armarse y a desconfiar de quienes llegaban a la zona. Por la gravedad de los hechos, la investigación adquirió alcance federal

El primer testimonio

Jimmy Hollis y Mary Jeanne Larey fueron las únicas víctimas que pudieron aportar una descripción del agresor. Después de salir del cine, ambos se dirigieron a un sitio alejado. Allí vieron acercarse a un hombre con una máscara de tela blanca, que los apuntó con una linterna

El atacante golpeó a Jimmy hasta dejarlo inconsciente y con el cráneo fracturado. Luego ordenó a Mary que corriera. La joven intentó buscar ayuda, pero fue alcanzada y agredida sexualmente antes de que el hombre escapara. Jimmy logró recuperarse y contactó a la policía con ayuda de un automovilista

La pista de los vehículos

El patrón se repitió tres veces más, aunque las siguientes parejas no sobrevivieron. La investigación llegó a reunir 400 sospechosos, hasta que los agentes detectaron una coincidencia: después de cada ataque se denunciaba el robo de un automóvil

La pista condujo a Youell Swinney, un hombre de 29 años con antecedentes por robo de vehículos y falsificación. Durante su detención, preguntó si podía ser condenado a la silla eléctrica, una reacción que aumentó las sospechas

Su pareja lo acusó de haber cometido los asesinatos de Paul Martin y Betty Jo Booker, pero luego se retractó. Además, por ser su cónyuge, no pudo ser obligada a declarar contra él

Swinney fue condenado a 27 años de prisión por robo de vehículos. Los ataques cesaron después de su encarcelamiento, pero nunca se demostró que fuera el responsable. El caso continúa abierto y es considerado uno de los principales asesinatos sin resolver de Texas

Una historia llevada al cine

En 1976, Charles B. Pierce se inspiró en los hechos para realizar The Town That Dreaded Sundown, conocida en Latinoamérica como Terror al anochecer. La película vuelve a proyectarse cada verano, cerca de las fechas en que ocurrieron los asesinatos