Los bares y restaurantes de Los Ángeles registraron un auge inusual durante el Mundial 2026, pero el impulso económico general quedó por debajo de las proyecciones que anticipaban cientos de millones de dólares y miles de empleos para la región, según Los Angeles Times, una señal que ya alimenta ajustes de cara a los Juegos Olímpicos de 2028. Uno de los indicadores más claros apareció en el consumo de cerveza
De acuerdo con datos del Beer Institute, en California las ventas de cerveza en restaurantes, bares y estadios subieron 15% durante el torneo, un salto mayor que el observado en otros estados sede y equivalente a cerca de cinco millones de botellas. En zonas del código postal de SoFi Stadium y sus alrededores, algunos bares vendieron entre dos y tres veces más cerveza que de costumbre en el mismo período
El medio indicó que ese volumen incluso pudo haber sido mayor en algunos locales puntuales. En Ye Olde King’s Head, un pub británico de Santa Mónica, la fila para los partidos de Inglaterra comenzó a formarse cuatro horas antes del inicio
Los clientes pedían desayunos ingleses completos, Guinness y cantaban himnos nacionales. Lisa Powers, gerente de operaciones del restaurante, dijo al diario que la escena fue inusual para un sector que todavía no recuperaba el tránsito previo a la pandemia y que además sufrió el impacto del incendio de Palisades el año pasado
“La ciudad volvió a sentirse viva”, afirmó. El local se había preparado durante meses con la compra de televisores, cambios en la disposición de los asientos, contratación de personal y una carta de cócteles temática del Mundial
Aun así, el equipo quedó sorprendido por la magnitud de la demanda. El repunte hotelero quedó por debajo de las previsiones iniciales La expectativa oficial era mucho más amplia que el auge en los pubs
Un informe de 2024 proyectó que el Mundial podía aportar cientos de millones de dólares a la región de Los Ángeles y atraer a 180.000 personas dispuestas a dormir, comer y gastar en la zona. Entre las cifras más observadas estaba la hotelería
Ese reporte calculaba un aumento de ingresos de USD 160 millones para los hoteles de Los Ángeles, pero Stafford Nichols, gerente de investigación de Beacon Economics, dijo que el resultado final se acercó más a USD 100 millones. Según Nichols, esa cifra todavía representó un aumento del 10% frente al año anterior, aunque su análisis indicó que el alza respondió más a tarifas hoteleras más altas que a una mayor ocupación
“El Mundial fue bueno, fue útil, pero probablemente no fue grandioso”, dijo al medio. “Y parece que cobramos mucho”
Antes del torneo ya existían dudas sobre la afluencia de visitantes por el alto precio de las entradas y por las dificultades para obtener visas para ciudadanos de algunos países. Esa combinación ayudó a explicar por qué el resultado económico no alcanzó el nivel esperado
Nichols sostuvo que, de cara a los Juegos Olímpicos, los responsables de las políticas públicas deberían evitar subir impuestos sin medir la reacción del turismo internacional ante nuevos aumentos de precios. “Simplemente no quiero que forcemos demasiado la situación y perdamos un clima de buena voluntad que, en los Juegos Olímpicos, en realidad podría traducirse en un beneficio económico de más largo plazo”, señaló
El condado de Los Ángeles toma nota para 2028 Las autoridades locales ya usaron la experiencia del Mundial como un ensayo para los Juegos Olímpicos. Stephen Cheung, director ejecutivo de la Los Angeles County Economic Development Corp., afirmó que el éxito de las reuniones para ver partidos y de otros eventos distribuidos por el condado mostró el potencial del modelo
“Lo que tiene que ocurrir ahora es más educación para que las empresas entiendan realmente la escala”, dijo Cheung, citado por la publicación. La lectura es doble: el torneo dejó ingresos visibles en algunos rubros, pero también expuso que muchos negocios podrían haberse preparado mejor
Ese contraste se vio con claridad en Joxer Daly’s, un bar deportivo de Culver City. Su gerente de restaurante, Eugene Ganly, temía al principio que la dispersión de fiestas y pantallas por todo el condado restara público al local, pero dijo que ocurrió lo contrario
Ganly terminó contratando seguridad adicional porque el bar se llenó por encima de lo previsto. Durante un partido de México, el establecimiento se quedó sin cerveza, tuvo que cerrar antes de tiempo y pedir a los clientes que se retiraran
“No podíamos mantener cerveza en las estanterías”, contó. “Nos la bebieron toda
México nos la bebió toda”. Para los camareros del local, las multitudes llegaron en una temporada que normalmente es más lenta, ya que Joxer Daly’s está lejos de las playas y de las cervecerías al aire libre que concentran clientes en verano
“Durante seis semanas completas fue una sola gran fiesta”, dijo Ganly a Los Angeles Times