La sequía comienza a sentirse con fuerza en los potreros del país. El avance del fenómeno de El Niño encendió las alarmas entre los ganaderos, que enfrentan dificultades para sostener sus animales por la falta de agua y alimento
El balance recopilado por la Oficina de Planeación y Estudios Económicos de Fedegán-FNG registra 9.865 animales muertos, 333.228 desplazados y 2.198.617 hectáreas afectadas en distintas regiones de Colombia
Un golpe económico en aumento
El impacto financiero también es elevado. El gremio calcula pérdidas cercanas a $47.000 millones, impulsadas por la mortandad del ganado, la caída de la producción y los costos de mover animales hacia zonas con mejores condiciones
De ese total, $27.000 millones corresponden a animales muertos, $11.000 millones a producción no generada y $9.000 millones al traslado del ganado. La estimación no incluye la recuperación de las hectáreas afectadas
El Caribe, la zona más castigada
La región Caribe concentra el escenario más delicado. Cesar suma 2.376 reses muertas; La Guajira, 2.206; Sucre, 1.638; Magdalena, 1.359; Bolívar, 534; y Atlántico, 395
En conjunto, la zona reporta 8.508 muertes, 127.648 animales desplazados y 975.844 hectáreas afectadas. Por eso, el gremio recomendó almacenar agua, conservar forrajes y manejar de forma estratégica las pasturas
Andina, Llanos y Amazonía también sienten la presión
En la región Andina se contabilizan 858 animales muertos, 12.057 desplazados y 478.314 hectáreas comprometidas. Tolima encabeza la lista con 509 muertes y 299.091 hectáreas afectadas, mientras Huila reporta 345 animales muertos y 173.611 hectáreas
Los Llanos Orientales registran 193.523 animales desplazados, 96 muertos y 242.143 hectáreas afectadas. Casanare concentra 167.011 traslados y 216.374 hectáreas comprometidas; Arauca suma 24.702 animales desplazados; y Meta reporta 1.810 traslados, 96 muertos y 8.002 hectáreas
La Amazonía tampoco queda al margen. Caquetá presenta 502.316 hectáreas afectadas y 403 animales muertos, aunque no se dispone de datos sobre desplazamientos
Un fenómeno que podría extenderse
El seguimiento climático mantiene la preocupación. Los análisis más recientes indican que las condiciones asociadas a El Niño tienen una probabilidad superior al 90% de continuar hasta el primer trimestre de 2027
Además, existe una alta posibilidad de que el evento alcance una intensidad muy fuerte entre septiembre de 2026 y febrero de 2027. Las condiciones en el océano Pacífico ecuatorial y en la atmósfera ya estarían consolidadas
Ante este panorama, las autoridades y los organismos de gestión del riesgo insisten en reforzar la prevención frente al calor extremo, el déficit de lluvias y los incendios de cobertura vegetal