La Argentina atraviesa una primavera marcada por la expansión del fenómeno El Niño, denominado “Súper Niño” por el Gobierno. El episodio comenzó a manifestarse durante los primeros días de agosto y, según las proyecciones disponibles, podría persistir hasta febrero de 2027

El fenómeno está asociado con un aumento de las lluvias y una mayor frecuencia de tormentas en distintas regiones del país. También crecen las posibilidades de anegamientos, excesos hídricos, crecidas de ríos y dificultades sanitarias y logísticas

Una temporada con alta probabilidad de lluvias intensas

La posibilidad de que El Niño alcance una categoría excepcional entre octubre y diciembre subió del 69% al 75%. De concretarse, sería el episodio más intenso para ese período desde 1950

El fenómeno ya presenta una interacción definida entre el océano y la atmósfera. Para la campaña agrícola 2026/27, este escenario puede favorecer los cultivos de verano, aunque también eleva los riesgos de tormentas severas y acumulación de agua

La Organización Meteorológica Mundial anticipó que el episodio se fortalecerá hacia finales de 2026 y que sus efectos podrían mantenerse hasta febrero de 2027. La entidad estimó además una probabilidad cercana al 100% de que El Niño continúe activo durante ese mes

Las regiones con mayor riesgo

El pronóstico trimestral indica mayores probabilidades de lluvias superiores a lo normal en Misiones y Corrientes, además de sectores de Formosa, Chaco y Santa Fe. En esas áreas, el riesgo es mayor porque suelen registrar abundantes precipitaciones incluso en condiciones normales

Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa también aparecen entre las provincias con mayores probabilidades de lluvias por encima del promedio entre noviembre y marzo. El río Uruguay podría experimentar crecidas rápidas, mientras que el Paraná tendría aumentos más lentos, pero con volúmenes de agua significativos

En Mendoza y San Juan, donde las precipitaciones suelen presentarse principalmente en forma de nieve, el fenómeno podría aliviar parcialmente la emergencia hídrica que afecta a Cuyo desde hace una década

En cambio, se prevén señales de lluvia más débiles en el oeste de Cuyo, La Pampa, el sudoeste bonaerense y el noreste de la Patagonia. El norte de La Pampa, el sur de Córdoba y la cuenca del Salado bonaerense continúan expuestos porque presentan niveles de agua cercanos a la superficie

Alertas meteorológicas y prevención

El Servicio Meteorológico Nacional cuenta con una red ampliada de radares que permite emitir alertas con hasta tres días de anticipación ante determinados eventos severos. La información es utilizada para coordinar operativos de emergencia y asistencia en provincias y municipios

Entre las medidas preventivas se recomienda limpiar desagües y sumideros, revisar techos y canaletas, retirar objetos que puedan ser desplazados por el viento y consultar periódicamente el pronóstico local

Durante una tormenta, no se debe circular por calles anegadas. Si el agua ingresa a una vivienda, es necesario interrumpir el suministro eléctrico, siempre que pueda hacerse sin entrar en contacto con el agua. También se debe evitar la cercanía con postes, carteles y cables

Recomendaciones para la actividad ganadera

Las autoridades agrícolas aconsejan reducir de manera anticipada la cantidad de animales por superficie, organizar los movimientos del rodeo y reservar sectores elevados y con buen drenaje

También se recomienda disponer de espacios de emergencia para trasladar rápidamente a los animales si el agua cubre los potreros o impide el acceso a las áreas de pastoreo. La planificación de los recursos forrajeros será clave para proteger a las categorías más vulnerables

Especialistas del INTA señalaron que El Niño no produce los mismos efectos en todas las regiones, ya que su impacto depende de la dinámica de los océanos y de las condiciones locales. Para la campaña 2026/27, los técnicos evalúan un escenario de intensidad moderada a fuerte, con efectos que podrían prolongarse hasta el final del verano de 2027

El calentamiento global puede agravar los efectos

El fenómeno no es causado por el cambio climático, pero se desarrolla sobre un planeta más cálido. La temperatura promedio de la superficie oceánica llegó a 21,1 °C, por encima del registro de 21,09 °C observado a comienzos de 2024 y del promedio habitual para esta época

El calentamiento de los mares puede intensificar las lluvias, las olas de calor y otros eventos extremos, además de afectar los ecosistemas marinos y contribuir al aumento del nivel del mar

La Organización de las Naciones Unidas advirtió, además, que la temperatura media global se encamina a superar los 1,5 °C establecidos como referencia en el Acuerdo de París. Las olas de calor, los incendios y las inundaciones recientes son considerados señales de un escenario climático cada vez más exigente

En el noreste argentino, las precipitaciones podrían superar la capacidad de absorción del suelo, especialmente si coinciden con lluvias abundantes en el sur de Brasil. Esa combinación podría aportar grandes volúmenes de agua a los ríos de la región y aumentar el riesgo de inundaciones