Las empresas familiares en el Perú enfrentan un escenario de mayor vulnerabilidad ante el fenómeno de El Niño, con efectos que pueden golpear al mismo tiempo las ventas, los costos, la logística y la liquidez. La Asociación de Empresas Familiares (AEF) recordó que este tipo de compañías concentra el 36,7% del empleo formal nacional, mientras que el BID estima que cerca del 80% de las empresas peruanas tiene esa estructura

Rutas cortadas y operaciones en riesgo

Mario Salazar, representante de la AEF, señaló que el problema no se limita a la caída de la producción. Una empresa puede mantener demanda, pero quedar expuesta si una carretera se interrumpe, si un proveedor no entrega insumos o si la mercadería no llega a destino

Ese tipo de interrupciones eleva los costos logísticos por demoras y fletes más caros. En productos perecibles, además, aparece el riesgo de deshidratación, deterioro y pérdida de valor comercial. En otros bienes, el impacto puede traducirse en incumplimientos contractuales o en la ruptura de relaciones con compradores

La AEF remarcó que este problema se siente con más fuerza fuera de Lima, sobre todo en el norte del país, donde la continuidad del negocio depende no solo de la empresa, sino también de carreteras, puentes, energía, telecomunicaciones y proveedores

La caja como primera línea de defensa

Salazar sostuvo que la liquidez debe revisarse antes de una emergencia y no cuando el daño ya está en marcha. Por eso, recomendó trabajar con tres escenarios: uno normal, otro adverso y uno de mayor impacto

Ese ejercicio implica revisar capital de trabajo, inventarios, líneas de crédito y vencimientos de deuda. También exige definir qué inversiones pueden esperar y cuáles deben ejecutarse para reducir riesgos, como protección de almacenes, generadores eléctricos, drenajes o sistemas de bombeo

Además, planteó que las conversaciones con bancos, proveedores y clientes se inicien antes de la contingencia para facilitar renegociaciones de créditos, plazos de pago y condiciones de entrega

Seguros, financiamiento y agro bajo presión

El vocero de la AEF señaló que existe mayor conciencia sobre seguros y financiamiento frente a riesgos climáticos, pero persisten brechas de cobertura, costo y acceso, especialmente en las empresas más pequeñas. A su juicio, aún falta desarrollar mecanismos que permitan prevenir, adaptarse y reconstruir con rapidez

También consideró necesario incorporar cláusulas específicas para el fenómeno de El Niño, con protocolos claros para empresas, sistema financiero y familias

En el agro, la exposición es mayor porque los ciclos productivos no pueden detenerse. Exceso de humedad, lluvias, cambios de temperatura y problemas en el acceso al agua pueden afectar productividad, calidad y fechas de venta. Salazar mencionó posibles efectos sobre el mango, el arándano y la uva

Como resumen, la AEF planteó cinco prioridades: identificar puntos críticos, proteger la liquidez, preparar escenarios, asegurar la cadena de proveedores y logística, y definir con anticipación quién toma decisiones durante una emergencia