El césped del nuevo Highmark Stadium mostró señales de desgaste en el estreno de Buffalo en su casa renovada, pero la dirigencia de los Bills minimizó el episodio y sostuvo que la cancha respondió dentro de lo esperado para un terreno recién instalado

Después del triunfo 29-14 sobre Carolina en la pretemporada, el presidente del club, Pete Guelli, explicó que la superficie todavía está en una etapa temprana de consolidación. Según dijo, el campo fue revisado al día siguiente por responsables de la organización, incluidos el gerente general Brandon Beane y personal médico, junto con el equipo de mantenimiento

Una cancha nueva todavía en formación

Durante el partido aparecieron terrones de césped levantados y fue necesario detener brevemente el reloj de juego para reemplazar un parche dañado. Antes del encuentro, algunas zonas se veían más grises que verdes, y al final los sectores más castigados quedaron entre las marcas del centro del campo. Poco después del silbatazo final, el equipo de mantenimiento volvió a sembrar partes afectadas

Guelli remarcó que el desgaste no tomó por sorpresa al club. Señaló que este tipo de problemas puede aparecer mientras las raíces terminan de asentarse y el terreno gana estabilidad. También aseguró que, desde la perspectiva de la seguridad y la jugabilidad, el balance interno fue positivo

Pruebas, ajustes y el factor invierno

El partido fue el primero en el estadio valuado en 2.100 millones de dólares. Buffalo ya había entrenado allí una semana antes y volverá a hacerlo este martes en una práctica abierta al público. Luego recibirá a Pittsburgh el 27 de agosto en su cierre de pretemporada y abrirá la temporada en casa ante Detroit el 17 de septiembre

La mudanza incluyó el cambio de superficie: Buffalo dejó atrás el sintético y apostó por césped natural. El club eligió Kentucky bluegrass, provisto por Tuckahoe Turf Farms, el mismo proveedor utilizado en el campo de prácticas. La organización considera que el terreno seguirá ganando firmeza con el tiempo, en parte por la materia orgánica que se acumula bajo las raíces

Para acelerar esa evolución, el estadio cuenta con ventilación, calefacción y luces de cultivo. Además, el club decidió no programar conciertos este año y tampoco albergará por esta temporada el campeonato regional de fútbol americano escolar, con el objetivo de reducir el desgaste

Las próximas exigencias llegarán con el clima. El invierno de Buffalo, con nieve y ráfagas desde el lago Erie, será la prueba más dura para una cancha que recién empieza a consolidarse

En paralelo, la nueva casa de los Bills también recibió críticas por asientos con visibilidad limitada. La organización indicó que recibió reclamos de menos del 1% de sus abonados y que analiza cada caso por separado