El diseño de baños está cambiando con rapidez y una de las transformaciones más visibles apunta al plato de ducha tradicional. Cada vez gana más lugar el modelo italiano, también conocido como walk-in shower, que se perfila como la opción dominante en remodelaciones para 2026
Un formato más simple y accesible
La principal ventaja de esta propuesta es la ausencia de escalones y desniveles marcados. La ducha queda integrada al nivel del piso y eso mejora la circulación dentro del baño, reduce tropiezos y facilita el uso cotidiano
Además, el sistema se resuelve con una leve pendiente y un desagüe pensado para evacuar el agua sin desbordes. El resultado es un espacio más limpio a la vista y más alineado con las líneas sobrias que hoy marcan tendencia en interiores
Menos mantenimiento, más personalización
Otro factor que impulsa este cambio es la limpieza. A diferencia de las mamparas y bordes del esquema tradicional, el diseño abierto reduce los puntos donde se acumulan humedad, sarro y restos de jabón
Quienes eligen esta solución suelen optar por dos caminos: diferenciar el sector de ducha con materiales distintos o mantener la continuidad total del piso para amplificar la sensación de amplitud. Aunque la obra puede requerir mayor inversión inicial y una base adecuada, la expectativa del sector es que su adopción crezca y se vuelva cada vez más habitual