Frente a Plaza San Martín, uno de los edificios más reconocibles de Buenos Aires atraviesa una transformación profunda. El Plaza, inaugurado hace más de un siglo, se prepara para volver a abrir con una propuesta que combina memoria arquitectónica, viviendas de alta gama, hotelería y gastronomía

La obra demanda una inversión de US$150 millones, comenzó hace dos años y prevé quedar terminada en 2029. El proyecto está a cargo del Grupo Alvear junto con el estudio BMA, con una premisa central: actualizar el edificio sin borrar su identidad

Una nueva vida para el histórico hotel

A partir del tercer piso, el antiguo hotel se convertirá en 55 unidades residenciales de entre 60 m² y 250 m². Los valores arrancan en US$10.000 por m² para las unidades de dos ambientes y llegan a US$20.000 en los dos penthouses

Las plantas podrán unirse para dar lugar a departamentos más amplios. La comercialización contempla un anticipo del 30% al momento del boleto, un 60% financiado en cuotas ajustadas por el índice de la Cámara Argentina de la Construcción y el 10% restante al momento de la posesión

El acceso a las residencias será por la entrada histórica sobre Florida. El sector hotelero, en cambio, tendrá ingreso por San Martín

Restauración con mirada histórica

La intervención recupera la imagen que el edificio tenía en la década de 1930, cuando su estaba marcado por la aristocracia y la vida social porteña. La propuesta suma confort actual sin alterar los rasgos más valiosos de su arquitectura original

Entre los trabajos previstos figuran la recuperación del revoque símil piedra París, los revestimientos de mármol y piedra del basamento y otros materiales originales de comienzos del siglo XX

Uno de los hallazgos más delicados es el de cinco murales internos. El más grande, de impronta gauchesca, permaneció oculto durante años bajo varias capas de pintura y hoy es restaurado con láminas de oro

También se reutilizará mármol de Carrara de las antiguas escaleras, se restaurará un piso de roble boliviano de los años 30 y se conservará una araña original en la escalera principal

Salones, bar y terraza recuperan protagonismo

La planta del primer piso volverá a tener un rol central. Allí se restaurarán los salones originales y se organizarán espacios para eventos que podrán subdividirse según la necesidad

El Plaza Grill y el Plaza Bar también regresarán como parte de la oferta gastronómica. En el Grill se conservarán piezas históricas traídas de distintos puntos del mundo, como la parrilla importada de Inglaterra, cerámicas holandesas y ventiladores provenientes de Pakistán que todavía funcionan

En la parte superior se sumará la terraza del bar, con vista a la plaza, además de un patio francés vinculado al restaurante. Algunas residencias también mirarán hacia ese espacio interior

Impacto urbano en una zona clave

La reconversión no solo apunta al edificio. También busca reactivar un corredor que en los últimos años perdió dinamismo por la caída de oficinas, el cierre de locales y la menor circulación cotidiana

En sus alrededores conviven íconos como el Kavanagh, el Palacio Paz, el Palacio Anchorena, el Palacio Estrugamou y la calle Arroyo. La expectativa, según los desarrolladores, es que la reapertura del Plaza impulse una recuperación más amplia de toda el área

Con su regreso, el Plaza intenta recuperar algo más que actividad: busca volver a ser una pieza central de la memoria y del presente porteño