El Salvador celebrará sus próximas elecciones generales el 28 de febrero de 2027. En esa jornada se elegirán presidente y vicepresidente, diputados de la Asamblea Legislativa y miembros de los concejos municipales
Un nuevo esquema para la elección presidencial
El Tribunal Supremo Electoral confirmó la fecha y convocó oficialmente a los comicios, que se desarrollarán bajo las reformas constitucionales aprobadas en 2025
Los cambios permiten la reelección presidencial inmediata sin límite de mandatos. Por ese motivo, Nayib Bukele, presidente desde junio de 2019 y reelegido en 2024, podrá aspirar a un tercer período consecutivo
La reforma también amplió de cinco a seis años la duración del mandato presidencial y eliminó la segunda vuelta electoral. La fórmula que obtenga la mayor cantidad de votos válidos será elegida en primera instancia
El mandato actual de Bukele, que originalmente debía finalizar en 2029, terminará el 1° de junio de 2027 para sincronizar las elecciones presidenciales con las legislativas y municipales
La inscripción de candidaturas para presidente, vicepresidente y diputados se realizará entre el 1° de octubre y el 19 de noviembre de 2026. Los candidatos a los concejos municipales tendrán un período de inscripción dentro del mismo calendario electoral
El voto desde Estados Unidos
Los comicios también tendrán relevancia para la comunidad salvadoreña en Estados Unidos, donde vivían unos 2,5 millones de personas de origen salvadoreño en 2021
De ese total, aproximadamente 1,3 millones habían nacido en El Salvador y 1,2 millones eran nacidos en Estados Unidos con ascendencia salvadoreña. La participación electoral desde el exterior está contemplada en el esquema de las elecciones de 2027
La situación del TPS y su impacto económico
El vínculo entre ambos países también está marcado por el Estatus de Protección Temporal (TPS). Actualmente, unos 170.000 salvadoreños permanecen protegidos por ese programa
El plazo previsto para la designación del TPS para El Salvador terminó el 9 de septiembre. Sin embargo, los beneficiarios conservan la protección migratoria y la autorización de trabajo hasta que se emita un anuncio oficial
Un análisis del Instituto de Investigación sobre Inmigración de la Universidad George Mason estimó que el fin del TPS para salvadoreños, hondureños y haitianos podría generar una pérdida de hasta US$45.000 millones en el Producto Interno Bruto de Estados Unidos durante una década
El estudio calculó además hasta US$6900 millones menos en aportes a Medicare y unos US$967 millones adicionales en costos vinculados con la rotación laboral
Entre los salvadoreños beneficiarios del TPS, unos 152.000 integran la fuerza laboral estadounidense. Ese grupo aporta hasta US$5400 millones anuales en ingresos netos y alrededor de US$1500 millones en impuestos federales, estatales y locales