TULUM, México.– Una llegada masiva de sargazo está cubriendo playas del Caribe mexicano y obligando a cerrar algunos de sus destinos más visitados. El fenómeno ya afecta con fuerza a hoteles, restaurantes y comercios de la zona

En Quintana Roo, donde se concentran playas como Cancún y Playa del Carmen, las autoridades ambientales calculan que podrían arribar 119.000 toneladas de sargazo antes de fin de año, por encima del récord de 96.000 toneladas registrado en 2024

Una temporada más dura

Especialistas en ciencias marinas señalan que el aumento de la temperatura del agua, sumado a la presencia de nutrientes y a la duración de la luz solar, favorece la proliferación de estas algas pardas

Cuando llegan a la costa, se descomponen con rapidez y desprenden un olor intenso, parecido al de huevos podridos. En Tulum, autoridades locales describen la caída del turismo como grave y advierten que la temporada baja se ha vuelto especialmente difícil

Trabajadores de la Riviera Maya retiran diariamente montones de sargazo con palas, en una tarea constante que no alcanza para frenar la acumulación. El avance de las algas todavía podría empeorar en los meses más intensos de la temporada

Impacto ambiental y costo económico

La gobernadora de Quintana Roo sostuvo que el manejo del sargazo representa cerca del 11% del PBI estatal, equivalente a unos 2.000 millones de dólares al año. En paralelo, empresarios hoteleros calculan que el gasto anual para enfrentar el problema ronda los 150 millones de dólares

Además del daño turístico, científicos advierten que la descomposición de las algas reduce la luz que llega a la vegetación submarina, afecta la biodiversidad y puede liberar arsénico y otros metales pesados en la arena

Quienes trabajan en la limpieza de playas también reportan molestias físicas como picazón, ardor en la piel, dolores de cabeza, fatiga y náuseas, según un estudio publicado en 2025

Operativo oficial en marcha

Para contener la invasión, la Armada mexicana desplegó una flota especial integrada por 11 buques costeros, un recolector anfibio, 18 embarcaciones de apoyo, dos barcazas y cuatro drones. También se instalaron más de 9.000 metros de barreras de contención

El Gobierno prevé presentar un plan de respuesta revisado el 30 de julio. Mientras tanto, algunas playas permanecen bajo alerta roja y varias han debido cerrar temporalmente

Aun con el panorama adverso, algunos visitantes se animan a entrar al mar cubierto de algas. Entre ellos, una turista sueca resumió la escena con una frase simple: esperaba algo peor