El Senado de Estados Unidos aprobó por 72 votos contra 22 un proyecto de alcance federal destinado a ordenar el negocio del deporte universitario, una industria con audiencias y contratos de transmisión comparables a los de varias competencias profesionales
La Ley de Protección del Deporte Universitario establecería reglas para los pagos que reciben los atletas, modificaría las condiciones de los traspasos entre universidades y otorgaría a la NCAA una protección limitada frente a demandas por cuestiones antimonopolio
El proyecto pasa ahora a la Cámara
La votación se produjo antes del receso legislativo por las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre. El texto será enviado a la Cámara de Representantes, que permanecerá sin actividad hasta después de los comicios
Ese calendario deja poco tiempo para avanzar antes de que asuma el nuevo Congreso en enero. Si la Cámara introduce cambios, el Senado deberá volver a votar la iniciativa, lo que complicaría su eventual envío al presidente Donald Trump antes del cierre del actual período legislativo
Pagos, traspasos y protección para los atletas
La propuesta busca establecer criterios nacionales para los pagos a los deportistas universitarios y permitiría que las instituciones destinen casi 50 millones de dólares anuales mediante mecanismos de reparto de ingresos y otros fondos
Además, autorizaría a los atletas a cambiar de universidad sin quedar una temporada fuera de competencia y limitaría al 5% los honorarios de los agentes
El proyecto también incluye garantías de largo plazo para las becas y la atención médica, junto con medidas destinadas a proteger las disciplinas femeninas y los deportes olímpicos
Una industria transformada por fallos judiciales
La iniciativa llega después de varios años de cambios profundos en el modelo universitario. Entre ellos se encuentran el reconocimiento del derecho de los atletas a obtener ingresos por el uso de su imagen y un acuerdo judicial que habilitó a las universidades a pagarles de manera directa
El tamaño del negocio se refleja en sus audiencias y contratos comerciales. En enero, más de 30 millones de personas observaron la final nacional de fútbol americano universitario, mientras que las principales conferencias firmaron acuerdos de difusión por cifras multimillonarias
Críticas por el alcance de las protecciones
Los impulsores de la ley sostienen que una regulación nacional permitiría reemplazar el actual mosaico de normas estatales, que generó litigios constantes. El senador republicano Ted Cruz, uno de los autores del proyecto, afirmó que los estudiantes atletas deben recibir una remuneración y contar con protecciones reales
La propuesta, sin embargo, provocó divisiones entre los demócratas y rechazo de activistas por la igualdad racial, sindicatos y el Caucus Negro del Congreso
Sus detractores consideran que las disposiciones antimonopolio conceden demasiado poder a la NCAA y restringen las herramientas legales de los deportistas. También cuestionan que el texto no defina si los jugadores universitarios deben ser considerados empleados con derecho a negociar colectivamente