La Argentina atraviesa un período de gran variabilidad climática por la evolución del llamado “Súper Niño”, un proceso que comenzó a expandirse a inicios de agosto y que, según las proyecciones, se mantendría al menos hasta octubre
La circulación de sistemas de baja presión desde el Pacífico sur viene favoreciendo episodios de inestabilidad, lluvias y nevadas en la Patagonia. No se espera un patrón uniforme: el impacto será distinto según la región y la intensidad de cada evento
Un escenario con suelos cargados de agua
En la provincia de Buenos Aires, un informe del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos advierte una probabilidad superior al 90% de que el fenómeno escale a una intensidad muy fuerte. El dato preocupa especialmente por la elevada acumulación de agua en los suelos bonaerenses
A esto se suma un contexto global más cálido. Especialistas señalan que el calentamiento del planeta y las olas de calor marinas en el Pacífico y en otras zonas del mundo pueden reforzar los efectos del fenómeno y volver más severo su desarrollo este año y el próximo
Ríos crecidos y riesgo de inundaciones
Distintos especialistas vienen alertando sobre el avance del fenómeno sobre el país. Entre los posibles impactos mencionan crecidas en el Iguazú y el río Uruguay, además de una mayor presión sobre el Paraná
También se advierte sobre eventuales inundaciones en el delta entrerriano y la presencia de camalotes que podrían complicar accesos a puertos deportivos en la Ciudad y el Gran Buenos Aires
El campo ajusta su estrategia
Frente a un escenario de lluvias abundantes y temperaturas altas, técnicos del INTA actualizaron sus proyecciones agroclimáticas y difundieron recomendaciones de manejo para productores
En una charla realizada en Azul, las proyecciones indicaron que el fenómeno podría tener una intensidad de moderada a fuerte y extenderse, al menos, hasta fines del verano de 2027
Los especialistas remarcaron que su impacto no es igual en todo el planeta y depende de cómo se distribuye el calentamiento de los océanos y de la evolución regional de las condiciones atmosféricas
Los océanos marcan un récord
La superficie media de los mares del mundo alcanzó 21,1 °C en los últimos días, una marca apenas superior al récord previo observado a comienzos de 2024 y muy por encima de lo habitual para esta época del año
Ese aumento refuerza la preocupación por un océano sometido a un estrés creciente, con consecuencias que pueden ir desde eventos meteorológicos más extremos hasta suba del nivel del mar y afectaciones sobre la vida marina
Advertencia global
Desde el ámbito internacional también crecieron las alertas por la evolución del fenómeno. Las proyecciones para el período entre agosto y octubre anticipan un escenario adverso, con temperaturas de la superficie del mar muy por encima de lo normal en las principales áreas de monitoreo
El panorama combina El Niño, cambio climático y mares más cálidos en una misma ecuación de riesgo que, por ahora, mantiene en alerta a buena parte del país