Juan José Ebenezer, mecánico y creador de contenido, ha compartido un consejo sencillo para el aire acondicionado del coche: apagar el botón del compresor unos segundos antes de detener el vehículo y dejar que el ventilador siga funcionando
Según explica, ese gesto ayuda a secar el evaporador, una parte del sistema en la que se condensa agua por efecto del frío. Si esa humedad se queda acumulada, puede acabar generando malos olores dentro del habitáculo
Secar el sistema antes de parar el coche
El mecanismo, señala, consiste en no apagar de golpe todo el sistema. Primero se desactiva el aire acondicionado y se mantiene el ventilador durante unos segundos. Después, ya se puede apagar el coche con normalidad
Con esa maniobra, entra aire más templado al circuito y se reduce la humedad acumulada. La idea es evitar que quede agua estancada en el evaporador y que aparezcan olores desagradables con el uso habitual
Menos olor, menos desgaste
Ebenezer sostiene que este hábito también contribuye a conservar mejor el sistema, a frenar la proliferación de bacterias en el circuito y a reducir gastos en reparaciones o productos para eliminar el mal olor
Si el problema ya existe, apunta que suele solucionarse con un cambio de filtro y con la limpieza y desinfección de los conductos y del evaporador mediante spray o espuma antibacteriana, dejando todo bien seco antes de cerrar de nuevo el sistema