Grupos de hackers vinculados al Estado chino más que duplicaron el volumen de sus ciberataques después de sumar DeepSeek y otros modelos de inteligencia artificial de código abierto a sus operaciones, según un informe de TeamT5, firma de ciberseguridad con sede en Taiwán
Una herramienta con menos barreras
Los investigadores sostienen que DeepSeek se convirtió en la opción más usada por estos grupos por su buen rendimiento, su bajo costo y controles de seguridad más flexibles que los de sus competidores. Charles Li, analista jefe de TeamT5, afirmó que el modelo es especialmente atractivo porque ofrece “muy pocas barreras de ciberseguridad”, mientras que las alternativas occidentales exigen más esfuerzo para sortear sus filtros
El informe apunta a usos concretos en campañas de intrusión. Grimfengxi habría empleado el modelo para generar código de explotación de vulnerabilidades. Huapi lo habría usado, probablemente, para atacar el correo electrónico de una empresa taiwanesa. Teleboyi, por su parte, habría recurrido a la IA para reunir direcciones IP y mapear dominios de una compañía objetivo
También hubo abuso de modelos occidentales
El fenómeno no se limita a herramientas chinas. CyCraft documentó que una empresa dedicada al software de intrusión usó ChatGPT durante un ataque contra un centro de estudios occidental, luego de robar la base de datos local de Signal de un empleado y pedir ayuda al chatbot para descifrarla
Los hallazgos surgieron tras revisar una carpeta compartida de acceso público con miles de capturas en chino. Ese material mostraba el trabajo interno de una pequeña empresa de unos diez empleados que desarrollaba herramientas de intrusión para venderlas por entre 300.000 y 500.000 yuanes
Al menos cuatro grupos figuraban entre sus clientes, y la actividad de uno coincidía con operaciones atribuidas a Mustang Panda, grupo que Washington vincula al Gobierno chino
Claude Code bajo presión
Las herramientas de Anthropic también quedaron expuestas. Según TeamT5, el grupo Slime22 usó Claude Code para moverse dentro de los sistemas de una empresa tecnológica taiwanesa tras vulnerarlos. Además, instaló Kali para pedirle al modelo que lo ayudara con movimientos laterales, mientras intentaba pasar por ingenieros de pruebas legítimos
Este patrón no es nuevo. En 2025, Anthropic reveló que un grupo respaldado por el Estado chino había manipulado Claude Code para ejecutar casi de forma autónoma una campaña de espionaje contra unas treinta organizaciones, entre ellas empresas tecnológicas, entidades financieras, fabricantes químicos y agencias gubernamentales
La conclusión de fondo es clara: mientras los modelos occidentales obligan a los atacantes a forzar sus límites con engaños cada vez más elaborados, DeepSeek les ofrece un margen de acción mucho mayor desde el inicio. Esa diferencia está acelerando el crecimiento de los ataques y anticipa una disputa regulatoria cada vez más intensa sobre los controles de seguridad de la inteligencia artificial