El Museo Whitney de Arte Estadounidense presentará desde el domingo 11 de octubre “Roy Lichtenstein: Like New”, la primera gran retrospectiva del artista en Nueva York en aproximadamente 33 años

La exposición reunirá pinturas, dibujos, collages, grabados, fotografías, esculturas y una película de tres canales realizados entre principios de la década de 1940 y mediados de los años noventa

La muestra estará a cargo del artista Alex Da Corte y la curadora Meg Onli. Ambos buscaron alejarse de una retrospectiva convencional para examinar la obra de Lichtenstein desde perspectivas vinculadas con el arte conceptual, la cultura visual y las prácticas contemporáneas

Una mirada más amplia que el Pop Art

La exhibición incluirá piezas reconocidas como Girl With Ball (1961) y Drowning Girl (1963), pero no se limitará a la imagen de Lichtenstein como creador de viñetas ampliadas, anuncios y puntos Ben-Day sobre lienzos de gran formato

Da Corte y Onli explorarán también su relación con Fluxus, movimiento artístico de la década de 1960 que promovía procedimientos experimentales, materiales económicos y formas de creación espontáneas

La exposición abordará además el vínculo entre Lichtenstein y los artistas de la llamada Generación Pictures, vinculados con la apropiación de imágenes y el cuestionamiento de las nociones de originalidad, copia y autoría

En ese recorrido aparecerán obras de Elaine Sturtevant, quien reprodujo trabajos de Lichtenstein desde los primeros años de su carrera. El artista, a su vez, también reutilizó elementos de su propia producción

La reconstrucción de una exposición histórica

Uno de los núcleos de “Like New” será la reconstrucción completa de la primera exposición individual de Lichtenstein en la Galería Castelli, realizada en 1962

La instalación recuperará las pinturas, el piso de parqué y una iluminación similar a la de la presentación original. Entre las obras reunidas estará Laughing Cat, que perteneció originalmente a Andy Warhol

La muestra también dedicará una sala a Flash Lab, el laboratorio experimental creado por Hoyt Sherman en la Universidad Estatal de Ohio, donde Lichtenstein estudió durante la década de 1940

En ese espacio, los estudiantes observaban durante unos instantes una composición iluminada en una habitación oscura y luego debían reproducirla de memoria. El método buscaba entrenar la percepción visual y convertía a los participantes en una suerte de “cámaras humanas”

El artista como intérprete y reconstrucción

Las obras de temática bélica Varoom! (1963) y As I Opened Fire (1964) dialogarán con las experiencias visuales de Flash Lab, que Sherman desarrolló tanto para formar artistas como para entrenar a pilotos de combate

Da Corte presentará además un video en el que interpreta a Sherman. La transformación para el papel demandó ocho horas de trabajo y maquillaje protésico

La participación del artista-curador también se extenderá a la recreación de murales temporales de Lichtenstein. Entre ellos estará Girl in Window (1963), una obra realizada originalmente para la Feria Mundial de Nueva York

La réplica fue pintada con acrílico sobre diez paneles de madera contrachapada, que en conjunto miden 6,10 metros por 4,88 metros. El proceso permitió a Da Corte aproximarse a la dimensión manual y táctil de la producción de Lichtenstein

Una obra pensada para desaparecer

La exposición comenzará con una réplica de Greene Street Mural, de casi 29,3 metros de largo. Lichtenstein realizó el mural para una presentación de seis semanas en la Galería Castelli en 1983; después fue cubierto con placas de yeso y pintado

La nueva versión fue realizada por Colossal Media bajo la supervisión de la sucesión del artista y será destruida al finalizar la exposición

El mural reúne motivos presentes en distintos momentos de la producción de Lichtenstein, como pinceladas, cuadernos de composición, queso suizo, una escultura de Brancusi, una pintura de Picasso y objetos domésticos

Para Da Corte, la obra funciona como una retrospectiva en sí misma: una síntesis de la práctica visual de Lichtenstein a través de una cadena de imágenes e íconos, comparable con el uso contemporáneo de los emojis

Un artista para nuevas generaciones

La exposición surge después de que la Fundación Roy Lichtenstein donara 400 obras al Whitney en 2018, aproximadamente la mitad de sus fondos. En 2022, Dorothy Lichtenstein, viuda del artista, cedió al museo la antigua casa y estudio de Greenwich Village, hoy sede del Programa de Estudios Independientes

El proyecto también busca conectar con un público más joven y diverso. La dirección del Whitney considera que no puede dar por sentado que los visitantes actuales compartan la visión tradicional sobre Lichtenstein, Jasper Johns o Andy Warhol como figuras centrales de la historia del arte

La propuesta plantea, en cambio, que la vigencia de Lichtenstein reside en su forma de trabajar con imágenes conocidas: recibirlas, incorporarlas, transformarlas y devolverlas al espacio público