La Cámara de Senadores de Bolivia sancionó el acuerdo de financiamiento por USD 1.900 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La iniciativa, aprobada mediante una dispensación de trámite, fue remitida al Ejecutivo para su promulgación

El proyecto de Ley 723 había recibido el respaldo de la Cámara de Diputados el jueves. Durante el debate en el Senado, el ministro de Economía, Christian Morales, explicó los alcances del programa y señaló que su aprobación también facilitará el acceso a otros USD 5.000 millones de organismos multilaterales

Recursos para reservas e inversión

El Banco Mundial, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) asignarían esos fondos a proyectos de inversión destinados a estabilizar la economía, impulsar la producción y promover nuevas inversiones

Morales afirmó que el financiamiento del FMI será utilizado para fortalecer las reservas internacionales y la balanza de pagos, y descartó que se destine a gastos corrientes

El presidente Rodrigo Paz celebró la aprobación y sostuvo que los recursos permitirán proteger las reservas del país y generar oportunidades de inversión y empleo

Condiciones del acuerdo

La Ley 723 autoriza un financiamiento de 1.369 millones de derechos especiales de giro (DEG), equivalentes a USD 1.900 millones, para atender los desequilibrios fiscales y externos que afectan a Bolivia

El crédito contempla un plazo de pago de hasta 10 años desde cada desembolso y una tasa de interés inicial de 3,47%, que puede variar según la cotización de los DEG. La amortización comenzará luego de cuatro años y seis meses, mientras que el período de desembolsos podrá extenderse hasta 36 meses

Bolivia y el FMI oficializaron el acuerdo el 29 de julio. Entre los compromisos asumidos figura la eliminación de la subvención a los combustibles a partir de 2027. Los precios fijos del diésel y la gasolina se mantendrán hasta diciembre de este año

Presiones sobre el mercado cambiario

El Gobierno busca reducir el déficit fiscal al 2% negativo y elevar las reservas internacionales a USD 9.000 millones en 2031. Estos objetivos se plantean en un contexto de escasez de divisas y modificaciones en la política cambiaria

Bolivia enfrenta dificultades para superar la falta de dólares desde la llegada de Paz a la Presidencia, en noviembre de 2025. En los últimos meses, las autoridades comenzaron a devolver ahorros en moneda extranjera después de dos años de restricciones sobre retiros y operaciones en divisas

Desde el 29 de junio, el país aplica un régimen de tipo de cambio flexible que reemplazó al sistema fijo vigente durante 15 años. El Banco Central de Bolivia (BCB) afirmó que el cambio contribuyó a incrementar las reservas internacionales netas

El 8 de septiembre, el BCB suspendió temporalmente nuevas operaciones de compra de dólares y creó una reserva monetaria restringida para contener las presiones sobre el mercado cambiario. La entidad indicó que sus activos de alta liquidez superaron los USD 1.000 millones en las últimas semanas, un nivel que permitiría atender pagos internacionales y amortiguar eventuales tensiones

El banco central también anticipó nuevos desembolsos de financiamiento externo, incluidos los recursos vinculados al programa con el FMI