El gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Guillermo Peña Panting, advirtió que el margen para rescatar financieramente a la estatal se reduce mientras la reforma del sector eléctrico sigue en debate en el Congreso Nacional
Según el funcionario, la demora mantiene las pérdidas y retrasa decisiones que considera clave para modernizar el sistema, reducir costos y abrir espacio a nuevas inversiones
La ENEE insiste en decisiones rápidas
Peña Panting sostuvo que la empresa necesita cambios estructurales para ordenar sus finanzas y mejorar la operación en transmisión, distribución y generación
Explicó que una separación de esas áreas permitiría impulsar proyectos con mayor agilidad y concentrar esfuerzos en la reducción de pérdidas técnicas y no técnicas
También afirmó que un sistema energético más eficiente ayudaría a mejorar la competitividad del país y a atraer inversión nacional y extranjera
El gerente recordó que la ENEE reporta pérdidas cercanas a 40 millones de lempiras diarios y que ya se aplican medidas para recortar gastos, reorganizar finanzas y bajar el endeudamiento
Aun así, advirtió que esas acciones no bastarán sin una reforma integral del sector
Mientras el proyecto sigue en discusión legislativa, la estatal asegura que mantiene labores de mantenimiento de líneas, reestructuración de circuitos y otras acciones operativas para mejorar el servicio
El liberalismo pide más análisis
Del otro lado, el jefe de bancada del Partido Liberal, Jorge Cálix, reconoció que la reforma energética es necesaria, pero dijo que su partido no la respaldará sin una revisión detallada y una contrapropuesta propia
Indicó que la bancada solo apoyará los puntos que considere favorables para la población y promoverá cambios en los apartados que vea mejorables
Cálix señaló además que consultaron a especialistas de Guatemala, Panamá, Costa Rica y El Salvador para conocer experiencias previas antes de fijar una postura definitiva
Así, ambas partes coinciden en la urgencia de transformar el sector eléctrico, pero discrepan en el ritmo: la ENEE reclama una aprobación pronta para frenar el deterioro financiero, mientras los liberales piden una o dos semanas más de estudio para evitar decisiones apresuradas