Enrique Corcuera García y Pimentel pertenecía a la alta sociedad mexicana. Amante del polo y anfitrión de figuras internacionales, recibía en su residencia Las Brisas, en Acapulco, a personalidades como el príncipe Alfonso de Hohenlohe, Henry Kissinger y Frank Sinatra
Viviana Rosa Dellavedova nació en Firmat, Santa Fe. A los 19 años fue coronada Miss Argentina y luego desarrolló una carrera como modelo. También ganó el concurso Miss Latinoamérica, terminó cuarta en Miss Universo y fue segunda en la elección de la Reina del Pacífico, en Australia
En 1968, una cena con amigos y la música de Los Panchos marcaron el encuentro entre ambos. Se casaron al año siguiente, pese a que Enrique era 30 años mayor. Luego se radicaron en México y tuvieron tres hijos: Luis, Viviana y Enrique
Una cancha para no perseguir las pelotas
En Las Brisas, Corcuera quiso construir una cancha de tenis. El terreno, ubicado sobre una pendiente y rodeado de vegetación tropical, presentaba dos problemas: las pelotas podían caer por el desnivel y las plantas invadirían el área de juego
La solución fue cerrar la cancha con muros. En 1969, Enrique construyó un espacio de 20 metros de largo por 10 de ancho, más pequeño que una cancha de tenis reglamentaria. Uno de sus fondos quedó apoyado contra la pared de la casa y el resto fue rodeado por paredes, con una pequeña puerta de acceso
Al principio intentó jugar con las reglas del tenis, pero los rebotes contra los muros cambiaron por completo la dinámica. Las primeras pelotas fueron de squash, aunque salían despedidas con demasiada velocidad y provocaban golpes. Después comenzaron a utilizar pelotas de tenis
Las paletas también eran rudimentarias: estaban hechas de madera, se rompían con frecuencia y fueron reforzadas por Corcuera. Además, les hizo agujeros para reducir la resistencia del aire
El reglamento que escribió Viviana
La cancha tenía obstáculos inesperados. Una caja de aire acondicionado sobresalía de uno de los muros y las ramas de los árboles vecinos ingresaban en el terreno. Cada rebote generaba discusiones sobre la validez del punto
Para ordenar el juego, Viviana escribió las primeras reglas durante la década de 1980. También debieron podar las ramas que interferían con los partidos. Así nació un reglamento para una actividad que todavía no tenía un nombre definido
Un amigo de la pareja propuso llamarlo “Rebotenis”, por el tamaño reducido de la cancha y el regreso de la pelota tras golpear contra las paredes. Finalmente se impuso el término “paddle”, relacionado con la paleta. Durante un tiempo también fue conocido como “Paddle Corcuera”. En 1997, argentinos y españoles acordaron utilizar oficialmente la denominación “pádel”
De Acapulco a la Costa del Sol
El nuevo juego atrajo a varios visitantes de Las Brisas. Henry Kissinger se convirtió en un entusiasta jugador y solía pedir partidos a las ocho de la mañana. También disfrutaron de la cancha el tenista español Manolo Santana y el cantante Luis Miguel
El príncipe Alfonso de Hohenlohe-Langenburg fue decisivo para la expansión internacional. Después de conocer el juego en Acapulco, reprodujo la idea en el Marbella Club Hotel. Con un plano realizado por Corcuera, construyó dos canchas en 1974, en la Costa del Sol
El pádel comenzó a circular entre las figuras del espectáculo y la alta sociedad española. Desde allí inició un recorrido que lo llevaría a otros países
El desembarco en la Argentina
Julio Menditeguy, amigo de la infancia de Corcuera, llevó las medidas y las características de la cancha a la Argentina. En los primeros años se construyeron espacios para jugar en estancias, casas particulares y clubes, entre ellos el haras de la familia Menditeguy, la estancia La Biznaga, el Club Tortugas y el Ocean Club de Mar del Plata
Mar del Plata se convirtió en uno de los principales centros de crecimiento del deporte. Para 1982, el pádel ya comenzaba a ser un fenómeno social en el país. Sus reglas sencillas, el juego en parejas y la posibilidad de prolongar los puntos gracias a las paredes favorecieron su popularidad
En enero de 1988 se disputó en Mar del Plata el primer partido internacional, entre argentinos y españoles. Ese mismo año se fundó la Asociación Pádel Argentino, considerada la primera asociación nacional de este deporte
En 1991, la Argentina, España y Uruguay crearon la Federación Internacional de Pádel. Un año después se jugó el primer Mundial, en Madrid y Sevilla, donde la Argentina obtuvo los títulos por equipos masculino y femenino
La cancha original de Acapulco ya no existe. Después de la muerte de Enrique, en 1999, su familia vendió Las Brisas y los nuevos propietarios demolieron la instalación. Sin embargo, aquel experimento nacido para evitar perseguir pelotas se había convertido en un deporte practicado por miles de argentinos