La Fiscalía General de la Nación abrió una investigación formal contra la exasesora del Ministerio del Interior, Juliana Guerrero, y su hermana, Verónica, por supuestos acuerdos de sobornos con empresarios interesados en contratos estatales. El caso, divulgado por la revista Semana, se apoya en testimonios, audios y registros bancarios que, según el reporte, evidenciarían pagos a cambio de gestiones en los ministerios de Vivienda y del Interior

En medio de este proceso, figuras y simpatizantes del sector progresista expresaron su rechazo. El anuncio del ente investigador provocó reacciones inmediatas entre quienes apoyan la gestión del actual Gobierno, sugiriendo distanciamiento y autocrítica ante los hechos

La actriz Diana Ángel decidió compartir en X las opiniones de terceros sobre el escándalo, sumándose a quienes exigieron explicaciones y condenaron cualquier irregularidad. Sin expresar su postura de forma directa, Ángel amplificó los mensajes de otros referentes del progresismo, entre quienes destacó la exfuncionaria María Antonia Pardo

a “Duele profundamente que, por personajes como Juliana Guerrero, termine manchándose un gobierno que hizo tanto por la población más vulnerable de este país”, escribió Pardo, marcando distancia con la implicada y advirtiendo sobre el impacto reputacional para el proyecto político. La expareja de Agmeth Escaf añadió que la narrativa que presenta al actual gobierno como “el periodo más corrupto de nuestra historia” está lejos de la realidad, pero reconoció el daño que generan estos casos

La exrepresentante también planteó dudas sobre la trayectoria y el papel de Juliana Guerrero: “Desconozco el origen de esta señora, cómo llegó a ocupar una posición de poder, quién la llevó a este proyecto o en qué consistía realmente su relevancia.” Fue así como destacó que nunca la había visto en campaña ni la identificó como parte del grupo que impulsó la llegada al poder. Pardo insistió en la necesidad de la autocrítica para evitar que situaciones similares se repitan: “Precisamente por eso, la autocrítica es indispensable

Quienes trabajamos y creemos en este proyecto tenemos la responsabilidad de alzar la voz cuando aparecen casos como este.” Consideró que el silencio solo beneficia “a quienes quieren reducir toda una gestión a las actuaciones de unos pocos”