A comienzos de este año, París fue sede de la primera gran retrospectiva del dibujante y grabador neerlandés M.C. Escher (1898-1972)
Jean-Hubert Martin, curador de la muestra, señaló que su nombre suele quedar fuera de los grandes museos de arte moderno porque trabajó como grabador, en blanco y negro, y no como pintor. Sin embargo, destacó que sus imágenes alcanzaron una difusión extraordinaria y lo volvieron un artista muy জনপ্রular
La huella de esa popularidad está en objetos cotidianos que circularon durante décadas: agendas, postales y afiches con las arquitecturas y perspectivas imposibles que Escher convirtió en sello propio
La pregunta es si ese reconocimiento también se repite en China. Si así fuera, la mujer retratada mientras visita una librería de Pekín podría sentirse dentro de una de esas geografías que desafían la lógica