El gobierno de Estados Unidos puso en marcha una nueva regla para acelerar la resolución de las solicitudes de asilo, una medida que podría alcanzar a cientos de miles de casos y derivar en más deportaciones
La decisión apunta a reducir el fuerte atraso acumulado en el sistema de refugio. Desde ahora, los pedidos serán evaluados directamente por jueces de inmigración, que dependen del Departamento de Justicia, sin la entrevista previa con un funcionario de Uscis, el primer contacto oficial que suele tener una persona que pide asilo
Un cambio en el circuito de revisión
Con este ajuste, el trámite pierde una instancia que hasta ahora funcionaba como una primera evaluación de la solicitud. El Departamento de Seguridad Nacional sostuvo que el esquema vigente le daba al solicitante una segunda oportunidad para obtener asilo
Según la nueva lógica, el proceso debería resolverse en menos tiempo tanto para los oficiales de asilo como para los jueces de inmigración
El impacto sobre los expedientes pendientes
Las autoridades indicaron que hasta 444.724 casos podrían verse afectados, lo que representa el 31% de los 1,43 millones de expedientes de asilo acumulados
El director de Uscis, Joseph Edlow, afirmó que el sistema fue usado durante demasiado tiempo para demorar resoluciones y obtener permisos de trabajo, y no por reclamos legítimos de protección. También sostuvo que el objetivo es concentrar recursos en los pedidos que realmente correspondan
James Percival, abogado general del Departamento de Seguridad Nacional, señaló que la norma mejorará la eficiencia y cumple con la promesa de Donald Trump de endurecer la política contra la inmigración ilegal
Trump hizo campaña con la promesa de expulsar a millones de migrantes indocumentados y, desde su regreso al poder el año pasado, impulsó medidas para acelerar deportaciones y reducir los cruces fronterizos