SAN JUAN.- El gobierno de Estados Unidos declaró un desastre por sequía en las Islas Vírgenes estadounidenses, donde St. Croix, St. Thomas y St. John enfrentan condiciones extremas de falta de lluvias y, por ahora, no aparece un alivio cercano
La medida permitirá que agricultores y productores ganaderos accedan a préstamos federales de emergencia y a otras formas de asistencia para atenuar el impacto de una sequía que se profundizó con rapidez en los últimos meses
El gobernador de las Islas Vírgenes, Albert Bryan Jr., había pedido formalmente esa declaración a comienzos de agosto. “Nuestros agricultores son esenciales para nuestra seguridad alimentaria, nuestra economía y nuestra forma de vida”, sostuvo. “Esta declaración no hace que la sequía desaparezca, pero les da a nuestros agricultores otra herramienta para resistir sus efectos”, agregó
Las tres islas principales del territorio figuran hoy en la categoría de sequía extrema según el Monitor de Sequía de Estados Unidos. El deterioro comenzó a acelerarse al inicio del verano boreal, después de que a fines de junio ya se registraran niveles de sequía severa
En varios puntos, las lluvias llegaron a representar apenas entre el 5% y el 10% de los valores habituales para esta época del año. En St
John, desde comienzos de mayo se acumularon menos de dos pulgadas de lluvia, frente a un promedio histórico superior a seis. En St
Thomas, el aeropuerto Cyril E. King recibió apenas 0,11 pulgadas durante buena parte de junio
St. Croix también sufrió déficits marcados y una baja sostenida de sus aguas subterráneas
La sequía se extiende en el Caribe
La emergencia no se limita a las Islas Vírgenes. Puerto Rico atraviesa una de sus crisis hídricas más severas de los últimos años, con más de un tercio de su territorio bajo sequía extrema y otro 30% en condiciones severas
A comienzos de agosto, las autoridades aplicaron racionamientos en siete municipios, incluida San Juan, después de que los principales embalses cayeran a niveles críticos. Más de 180.000 abonados quedaron alcanzados por un esquema rotativo que podía dejarlos hasta 48 horas seguidas sin agua
La situación empeoró tras meses de lluvias por debajo de lo normal y caudales muy bajos en ríos y reservorios. Esta semana, el Monitor de Sequía de Estados Unidos indicó que seguían las condiciones secas y los caudales en mínimos récord, mientras continuaban las restricciones al servicio
La crisis hídrica se suma a otros problemas que la isla arrastra en los últimos años, entre ellos apagones frecuentes y fallas en su infraestructura energética. En junio, ante la falta de agua, el gobierno llegó a movilizar a la Guardia Nacional y a equipos de emergencia para asistir a comunidades afectadas por cortes prolongados
El Niño y el freno a las lluvias
Los especialistas atribuyen parte importante de la actual falta de precipitaciones a El Niño, el fenómeno asociado al calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial y capaz de alterar los patrones atmosféricos a escala global
Este episodio, especialmente intenso, favoreció condiciones más secas en amplias zonas del Caribe. También influye en la temporada de huracanes del Atlántico: al intensificar los vientos en altura, suele dificultar la formación y el fortalecimiento de ciclones tropicales
Por eso, las previsiones apuntan a una temporada por debajo del promedio, lo que también reduce las chances de que esos sistemas aporten lluvias abundantes a las islas más golpeadas por la sequía