Un nuevo ataque contra dos buques en el estrecho de Ormuz volvió a frenar el tránsito en uno de los pasos marítimos más sensibles del mundo y elevó la tensión entre Estados Unidos e Irán. En ese contexto, Washington respondió con una advertencia: la presión económica sobre Teherán podría intensificarse

Presión naval y castigo financiero

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, sostuvo que el Ejército estadounidense puede sostener su presencia naval en la región durante el tiempo que sea necesario para hacer cumplir el bloqueo a Irán. Según dijo, la Marina puede rotar buques de manera indefinida

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, también anticipó nuevas medidas contra la economía iraní. Señaló que la próxima semana podrían anunciarse acciones inéditas dentro de la estrategia de aislamiento financiero

Ormuz, otra vez en el centro del conflicto

Irán ha buscado usar su influencia sobre el estrecho como herramienta de presión en medio del estancamiento de las negociaciones y del deterioro del panorama regional. El paso, por donde circulaba antes de la guerra una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo, sigue siendo clave para el comercio energético global

En esta ocasión, dos buques de la empresa estatal Abu Dhabi National Oil Company fueron atacados el jueves por la tarde mientras cruzaban la zona, según informaron autoridades emiratíes. Emiratos Árabes Unidos responsabilizó a Irán, que no reaccionó de inmediato

Los registros de seguimiento marítimo mostraron una caída en el número de barcos que atravesaron el estrecho: nueve el jueves, frente a cinco el miércoles, aunque todavía por debajo de los niveles habituales. A primeras horas del viernes no se observaban cruces visibles

Un pulso que sigue abierto

Teherán mantiene su postura de que no permitirá la reapertura plena de la vía hasta que se cumplan sus condiciones, entre ellas el levantamiento de sanciones y la liberación de activos congelados. En paralelo, una comisión parlamentaria iraní aprobó un plan que incluye restricciones al tránsito de activos y equipos de Estados Unidos, Israel y otros países considerados hostiles

Estados Unidos había levantado por un mes el bloqueo contra los puertos y el transporte marítimo iraníes, pero luego lo restableció. Esa decisión golpeó una de las principales fuentes de divisas de Teherán y profundizó las pérdidas derivadas de los ataques a su infraestructura energética durante la guerra