Un programa de Ohio financiado por el gobierno federal para capacitar trabajadores y brindar asistencia tecnológica a empresas manufactureras podría quedar cerrado de manera definitiva si prosperan las recomendaciones de una nueva auditoría
El informe, difundido esta semana, cuestiona la supervisión sobre los $20,9 millones que el estado recibió durante más de una década a través del Manufacturing Extension Partnership. Según los auditores, hubo gastos no autorizados, uso inadecuado de fondos y posibles beneficios personales para integrantes de los directorios de seis afiliadas locales que recibieron el dinero por vía estatal
Reclamo por control deficiente
La auditoría apunta en particular al Departamento de Desarrollo de Ohio y a entidades como Manufacturing Advocacy and Growth Network, en Cleveland, y Ohio State University South Centers, en Piketon
El documento recomienda que el National Institute of Standards and Technology, que supervisa el programa a nivel federal, considere terminar de forma permanente la ayuda a Ohio e intente recuperar el dinero
“Recibir asistencia financiera federal es un privilegio”, señala el informe. “Esta auditoría, así como nuestro trabajo previo, demuestra que el centro MEP de Ohio no cumplió con sus obligaciones financieras y éticas, lo que derivó en una supervisión inadecuada y en la mala administración de fondos públicos”
El informe abarca gastos entre 2017 y 2024 y retoma varios puntos que ya habían sido compartidos con funcionarios estatales y federales meses atrás. Tras esos hallazgos preliminares, el gobierno federal pausó en diciembre millones de dólares destinados a Ohio, lo que generó reclamos de dirigentes locales y llevó a varias afiliadas a anunciar cierres
Gastos cuestionados y nuevos señalamientos
Entre los casos ya observados por auditores figuran $2,3 millones gastados en eventos, marketing, patrocinios y otros costos que fueron considerados innecesarios. Dentro de ese grupo aparecen $62.954 en remeras promocionales y casi $100.000 en dos actividades organizadas por MAGNET
El nuevo informe también cuestiona $6,6 millones vinculados a la venta de equipos de protección personal durante la pandemia. Según la auditoría, MAGNET usó $1 millón en fondos de alivio por COVID para generar esas ventas y el organismo federal que supervisa el programa no estaba al tanto de esa operación. El reporte sostiene que ese gasto debió registrarse como ingreso del programa
Además, el informe indica que el estado asignó indebidamente $9 millones a TechSolve, en Cincinnati, pese a que esa entidad había recibido evaluaciones de desempeño desfavorables
Posibles conflictos de interés
La auditoría describe también situaciones de posible autobeneficio. Una de ellas involucra $250.000 pagados a la Universidad Estatal de Ohio para financiar un estudio manufacturero realizado por Ned Hill, profesor retirado y a la vez integrante del directorio de MAGNET. El informe agrega otros $231.000 en pagos a la misma universidad relacionados con Hill
Otro caso menciona $45.158 para el salario de becarios vinculados a una empresa multinacional y $26.748 para otro pasante de una compañía pública global. Según el documento, ejecutivos de ambas firmas integraban el directorio de MAGNET cuando se aprobaron esos fondos, aunque no fueron identificados
También se señala que un funcionario de Polymer Ohio compartía domicilio con un contratista de esa misma organización
“La supervisión de los subreceptores fue ineficaz”, concluye la auditoría, al advertir que millones de dólares en fondos de los contribuyentes habrían sido desperdiciados para sostener a una entidad con bajo desempeño
El programa, en retroceso
El programa MEP existe desde la década de 1980 y busca fortalecer a pequeñas y medianas manufactureras. En Ohio, las afiliadas ofrecían aprendizajes, asesoramiento operativo y asistencia técnica para lanzar nuevos productos al mercado
Desde que se frenó la financiación, varias de esas organizaciones redujeron o suspendieron actividades. Entre ellas figuran TechSolve, FastLane y el Center for Innovative Food Technology. MAGNET sigue operativo, aunque con cerca de la mitad de su personal menos y servicios recortados