El Gobierno de Estados Unidos aprobó una modificación de los estándares federales de economía de combustible para automóviles. La medida reduce las exigencias que deben cumplir los fabricantes y busca disminuir el costo inicial de los vehículos nuevos

Las autoridades estiman que el cambio podría generar un ahorro de US$138 mil millones para los consumidores estadounidenses durante los próximos cinco años

Qué cambia en los estándares de combustible

La reforma, presentada el lunes 28 de septiembre, modifica las normas de Consumo Medio de Combustible Corporativo, conocidas como CAFE, vigentes desde 1975

El esquema establece la cantidad de millas que deben recorrer los vehículos por cada galón de combustible. Para la flota total de vehículos livianos, el promedio exigido será de 32,2 millas por galón en el año modelo 2026, 32,3 en 2027 y cerca de 34,9 en 2031

La regulación anterior contemplaba una exigencia de 49,3 millas por galón. Además, la proyección para 2031 bajo las reglas previas era de 50,4 millas por galón

El impacto previsto en los precios

La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras calculó que el promedio de la flota alcanzará 34,9 millas por galón en 2031 con la nueva normativa

El Departamento de Transporte sostiene que la flexibilización permitirá a las empresas producir modelos más acordes con la demanda del público y reducirá en US$1300 el precio promedio de un vehículo nuevo para las familias estadounidenses

Entre los efectos proyectados por las autoridades también se incluyen

  • Un ahorro de US$138 mil millones para los consumidores en cinco años.
  • La prevención de más de 300 mil lesiones graves.
  • La posibilidad de evitar 1900 muertes mediante una mayor comercialización de vehículos nuevos.

Fin del intercambio de créditos CAFE

La nueva regulación elimina, a partir del año modelo 2028, el programa de intercambio de créditos CAFE

El Gobierno sostiene que las reglas anteriores favorecían indirectamente a los vehículos eléctricos y aumentaban los costos para los fabricantes tradicionales. Con el nuevo sistema, los estándares se calcularán tomando en cuenta las capacidades técnicas y los costos de los vehículos a gasolina y diésel

Según la administración de Donald Trump, el esquema previo otorgaba una valoración elevada a ciertos vehículos eléctricos mediante factores de equivalencia de petróleo y créditos fuera de ciclo. Esa metodología permitió que fabricantes especializados en modelos eléctricos acumularan reservas de créditos