En el momento en que Marta López Pizzorno de Pons se enamora de una casa, no frena hasta hacerla propia. Le pasó con su casa en Villa Elisa, cerca de La Plata, y luego con Santa María de las Casas Viejas

Se trata de una estancia sobre la vieja RP 14, muy cerca de Mina Clavero, cuya casa de piedra de 1913 está dispuesta alrededor de un atractivo patio donde los protagonistas son dos talas centenarias, naranjos y limoneros. “Mi propio patio de los naranjos”, dice Marta que pensó –en alusión al andaluz–, cuando lo vio por primera vez hace más de 30 años

Y no pudo evitar embarcarse en un proyecto hotelero que compartió con su marido Carlos Pons, quien falleció el año pasado. Santiagueña, conoció a Carlos –de La Plata–, en la facultad de arquitectura

En el año 1996 compraron la propiedad de 210 hectáreas de montaña. Lo hicieron con un grupo de socios inversores y mientras seguían con sus trabajos urbanos en Buenos Aires

Por entonces, no se imaginaban instalados en las sierras cordobesas. En principio lo hicieron como inversión

“Nos gustaron las posibilidades del lugar a futuro”, asegura. Aunque Marta llevaba ya alma de impecable anfitriona y él tuviera amor por el campo y los caballos

Pero nunca ni siquiera habían vacacionado en la zona, y tampoco tenían ningún vínculo con el lugar. Sin embargo, enseguida se encariñaron y se embarcaron, a sus casi 50 años, en un proyecto que terminó siendo su verdadero lugar en el mundo, y que hicieron totalmente propio hace muy poco tiempo

La pareja invirtió todos sus ahorros en la hostería. Después de la compra, en el mes de diciembre, hicieron unos arreglos exprés

Al mes abrieron la hostería. Lo lograron asistidos por una pareja de amigos de La Plata, ya retirados y amantes de las sierras, que se instalaron para atender al visitante

En enero de 1997, Santa María de las Casas Viejas recibió sus primeros huéspedes. Recién en 2002 Marta y Carlos decidieron mudarse a la estancia como socios mayoritarios cuando, según Marta, “Carlos se enloqueció por los caballos y se dedicó completamente a ellos”

Nunca más volvieron a la ciudad. “Vivimos como quisimos”, destaca la anfitriona

Es más, la estancia se convirtió en lugar de reunión familiar: su hija Josefina y su yerno Diego Licitra (ambos geólogos), y sus nietas Valentina y Antonia, que viven en Cipolletti, lo aman hoy tanto como ella y vienen cada vez que pueden. En el verano se instalan y ayudan con los visitantes, y con toda la atención personalizada que en Santa María de las Casas Viejas saben brindar

“Los huéspedes de siempre se han transformado también en amigos muy queridos”, recalca Marta. “Fue un cambio de vida que nos dio muchas satisfacciones… Carlos fue muy feliz aquí”, se emociona Marta sentada frente a la chimenea de la preciosa casa de piedra

Cuenta que data de 1913 y que la mandó a construir un tal Cayetano De Ponti, empresario, estanciero y pionero del turismo serrano que tuvo un papel muy importante en el desarrollo de Mina Clavero durante la primera mitad del siglo XX. El casco fue construido con enormes bloques de granito extraídos del Batolito de Achala, la misma formación geológica que domina las Altas Cumbres

Arrancó como una estancia privada de 700 hectáreas que con el tiempo abrió sus puertas a los viajeros. Dice Marta que funcionaba como parador por estar sobre la ruta que antes unía la ciudad de Córdoba y el valle de Traslasierra por las Altas Cumbres

Da cuenta de esto el gran comedor de la casa –permanece intacto y es de grandes dimensiones– y la larguísima barra desde donde se presume se servían comidas a los pasajeros. Sobre esa extensa barra y detrás de ella, Marta guarda una cantidad de piezas de cocina de cerámica negra (ahumadas y típicas de la zona) en las que cocina y sirve sus deliciosos platos

Aporta un dato: casi al final del Camino de los Artesanos sobre el que está emplazada la hostería es indispensable visitar el taller de Atilio López, el mejor ceramista de la zona. Trato personal y casero En la mesa central del comedor Marta conserva además su valiosa colección de libros de cocina, que consulta una y otra vez ya que es una excelente cocinera

Para los que decidan quedarse a cenar, la anfitriona propone comida casera cada noche: risottos, carnes con reducción de hongos, pastas caseras, chicken pie, milanesas napolitanas o pollos orgánicos, entre otros platos. Siempre anticipa el plato principal con una entrada como sopa o algún queso, o las deliciosas brusquetas de tomatitos cherry caramelizados y queso brie

También suma deliciosos postres. Los sábados suelen ser de empanadas santiagueñas de carne cortada a cuchillo y horno de barro encendido para un buen chivito

Además, prestan la parrilla a los huéspedes, y en la matera hay una pequeña cocina para quien se quiera preparar algo sencillo. Durante las cabalgatas de una hora y media de duración se atraviesa el monte serrano y se accede a preciosos miradores con vistas a las sierras

También hay buenas sendas marcadas para hacer a pie. Además de los caballos, los burros y las vacas, forma parte del elenco estable en el famoso patio el pavo real Covelino (de covelina, un mineral de color azul índigo intenso), que quedó viudo hace no tanto por segunda vez y que se pasea mostrando sus preciosas plumas

También están Jimmy, el border collie, y la gata Puma, que retozan al sol. Para muchos de los huéspedes, la mejor opción es bajar los doscientos metros por la senda empedrada hasta el piletón natural que se formó embalsando un tramo del arroyo que corre por la estancia

Y luego sumergirse en el agua fresca si es verano, o relajarse escuchando el agua fluir desde una reposera al solcito en otros momentos del año, rodeados de sierras. Datos útiles Santa María de las Casas Viejas

El casco, que se organiza alrededor de un gran patio sombreado con habitaciones distribuidas a su alrededor y en la casa principal, cuenta con diez habitaciones, algunas pensadas para familias. Ofrecen cabalgatas guiadas, senderos y acceso a un piletón natural sobre el arroyo de la estancia

A partir de $140.000 la doble. Camino de los Artesanos RP 14, km 128, Mina Clavero

T: (3544) 57-0955. IG: @santamariadelascasasviejas