Un grupo de estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires completó el diseño, desarrollo y construcción de un monoplaza de competición que marcó un antes y un después para la ingeniería pública argentina. El proyecto, llamado Suipacha 901, logró llegar a la grilla de partida de la Fórmula SAE Brasil, algo que ninguna universidad pública del país había conseguido antes

De ocho estudiantes a un equipo interdisciplinario

La iniciativa comenzó a gestarse a mediados de 2022 con apenas ocho integrantes y terminó convirtiéndose en un equipo de casi 50 estudiantes de distintas áreas. Participaron alumnos de Ingeniería Mecánica, Electrónica, Informática e Industrial, además de jóvenes de Diseño de Imagen y Sonido, Marketing y Comunicación

El objetivo fue unir formación académica y práctica real en un mismo proyecto, con decisiones de diseño, fabricación, organización y trabajo en equipo que replicaran el desafío de una escudería profesional

Un debut exigente y exitoso

La Fórmula SAE reúne a unas 600 universidades de más de 20 países y no premia solo la velocidad. También evalúa diseño, costos, viabilidad de fabricación y presentación del proyecto ante jurados especializados

Para el equipo argentino, el primer gran obstáculo era superar la inspección técnica. Lo hicieron en su primera presentación, un logro poco habitual para un debutante. El auto llegó con aerodinámica desarrollada, suspensión completa, sistema de adquisición de datos y motor en funcionamiento

Después de pasar las verificaciones reglamentarias, el Suipacha 901 terminó en el puesto 25 sobre 46 participantes, una ubicación que el grupo consideró muy valiosa por el nivel de la competencia y la experiencia acumulada por sus rivales

Lo que viene: Suipacha 902

El proyecto quedó enmarcado dentro del Programa de Proyectos Interdisciplinarios Tecnológicos de la facultad. Tras su fundación en octubre de 2022, el equipo estudió el reglamento, analizó referencias internacionales, obtuvo el aval institucional en diciembre de 2023 y sumó un taller propio en julio de 2024

Con la experiencia ya obtenida, los estudiantes trabajan en el Suipacha 902, una nueva versión que busca corregir errores, mejorar la plataforma actual y aspirar a terminar dentro del top diez, o incluso del top cinco, en la próxima edición

Más allá del resultado deportivo, el monoplaza se convirtió en un símbolo de formación, esfuerzo colectivo y capacidad técnica dentro de la universidad pública argentina