COPENHAGUE.– El tráfico aéreo europeo enfrentó el viernes una nueva serie de amenazas de bomba. Se registraron más de diez casos en Dinamarca, República Checa, Bulgaria, Portugal y Francia, después de varios días de falsas alertas contra vuelos comerciales

Un vuelo de Tarom entre Praga y Bucarest recibió una amenaza durante la jornada. El avión aterrizó en destino y la advertencia fue considerada falsa

En Copenhague, la policía permaneció por segundo día consecutivo en el aeropuerto debido a amenazas dirigidas contra el tráfico aéreo. Su evaluación inicial indicó que no existía peligro para los pasajeros ni para otras personas, mientras que las operaciones continuaban con normalidad

El aeropuerto de Praga comunicó amenazas contra nueve vuelos: tres con destino a la capital checa y seis que debían despegar desde allí. La infraestructura mantuvo su funcionamiento normal y fluido

En Bulgaria se recibieron alertas contra dos vuelos con destino a Sofía. Ambos aterrizaron sin incidentes. En Portugal, la policía inspeccionó un avión que debía viajar de Lisboa a Roma y no encontró ningún dispositivo explosivo

Francia registró otras cuatro amenazas contra aviones que sobrevolaban su territorio. Todas las aeronaves aterrizaron sin incidentes y las unidades especializadas continuaron con las inspecciones para establecer el origen de las advertencias

Una escalada de falsas alertas

El jueves, al menos 21 vuelos de pasajeros recibieron amenazas similares en distintos puntos de Europa. Algunas aeronaves debieron aterrizar de manera no programada y otras fueron escoltadas o interceptadas por aviones de combate

El martes, unas diez aeronaves habían enfrentado advertencias del mismo tipo. Aunque todas resultaron falsas, algunas obligaron a cerrar aeropuertos y a movilizar aviones militares para proteger los vuelos comerciales

La cantidad y la coordinación de los incidentes alimentaron sospechas sobre una posible operación de guerra híbrida vinculada con Irán o, especialmente, con Rusia. La hipótesis fue relacionada con episodios recientes como ciberataques, avistamientos de drones sobre instalaciones sensibles y un ataque con drones contra el aeropuerto alemán de Leipzig-Halle en agosto, por el que el ministro del Interior alemán responsabilizó públicamente al Kremlin

Algunos analistas consideran que las falsas alertas podrían formar parte de una estrategia de desestabilización destinada a afectar infraestructuras y generar inseguridad sin provocar una respuesta militar de la OTAN

Entre las pistas bajo análisis figura un correo enviado el jueves a las autoridades aeroportuarias de Roma. El mensaje atribuía la amenaza a los “Combatientes del Estado Masculino”, una denominación que podría aludir a Muzhskoi Legion, un grupo ultranacionalista ruso prohibido en ese país desde 2021

Hasta el momento, ningún grupo reivindicó los ataques. Tampoco existen pruebas concretas que vinculen los episodios con Moscú, Teherán o grupos bajo su control. Las autoridades no descartan que el nombre haya sido utilizado como fachada por terceros. Rusia e Irán negaron la existencia de una campaña de este tipo