David J. Rush, un exfuncionario de alto rango de la CIA, se declaró culpable de fraude electrónico en Virginia. El caso está relacionado con el uso de su cargo y de fondos del Gobierno estadounidense para enriquecerse

Rush, de 49 años y residente de Ashburn, habría creado un programa gubernamental falso y presentado como altamente confidencial para justificar la compra de una propiedad de lujo en el sur de Florida. Su intención era venderla y obtener un beneficio personal

Propiedades y lingotes de oro

Los fiscales sostienen que también inventó una actividad gubernamental sensible para obtener cientos de lingotes de oro. Parte de esas piezas, valoradas en aproximadamente 46 millones de dólares, habría sido escondida en su vivienda de Virginia

Durante el registro de la casa, los investigadores incautaron unos 300 lingotes de oro, cerca de 2 millones de dólares en efectivo y alrededor de 35 relojes de lujo

La conducta atribuida a Rush habría ocasionado pérdidas de aproximadamente 194 millones de dólares al Gobierno federal. Entre ellas figuran más de 1,8 millones de dólares por vuelos privados que autorizó para uso personal

Transferencias millonarias y falsas credenciales

Meses atrás, Rush intentó autorizar fraudulentamente la liberación de 100 millones de dólares correspondientes a un contrato gubernamental. Además, ordenó transferir unos 145 millones de dólares a una sociedad de cartera creada por él y destinó posteriormente ese dinero a la compra de cuatro propiedades de lujo en Palm Beach y Hobe Sound, Florida

Las autoridades también lo acusaron de mentir sobre su formación académica y su historial militar. Afirmó falsamente que había sido piloto de la Marina y que se había graduado en la Universidad de Clemson y en el Instituto Politécnico Rensselaer

Los investigadores determinaron que no fue piloto naval ni asistió a esas instituciones. Rush se alistó en la Marina en 1997 y recibió la baja honorable de la Reserva como teniente en 2015

Información sobre una fuente secreta

Durante los interrogatorios, Rush admitió haber entregado a un funcionario de un gobierno extranjero información sobre la identidad de una fuente secreta estadounidense. No se precisó a qué país representaba ese funcionario

Los fiscales afirmaron que Rush utilizó su autoridad real y credenciales fabricadas para generar confianza entre colegas y contratistas. También habría asegurado, de manera falsa, que el programa creado contaba con autorización de altos funcionarios federales

Próxima audiencia

El fraude electrónico por el que se declaró culpable contempla una pena máxima de 20 años de prisión. El juez federal Michael Nachmanoff tiene previsto dictar sentencia el 28 de enero en Alexandria, Virginia

Rush permanece detenido sin derecho a fianza desde su comparecencia inicial. Su abogada, Jessica Carmichael, había sostenido en una audiencia de junio que los lingotes fueron obtenidos por medios apropiados y permanecían guardados en una caja fuerte del sótano. También afirmó que su cliente nunca dijo que fueran de su propiedad