Facundo Moyano sumó una nueva imputación por desobediencia en la causa en la que es investigado por lesiones leves y privación de la libertad, en un contexto de violencia de género

La fiscal Florencia Nocerez considera que existen elementos para sostener que el sindicalista incumplió una restricción de acercamiento al encontrarse con Candela Arizaga, su novia, en el Aira Apart Hotel Buenos Aires, ubicado en Belgrano al 500

Según consta en el expediente, el encuentro habría violado las medidas restrictivas impuestas por la Unidad de Flagrancia Norte del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad cuando Moyano recuperó la libertad

La investigación sobre el alojamiento

Moyano fue detenido el 4 de agosto, luego de que él y Arizaga, de 23 años, fueran interceptados por agentes de la Policía de la Ciudad en Sucre y Virrey Vértiz, en Belgrano. La joven había salido corriendo del edificio donde vive el sindicalista, sobre la avenida del Libertador al 5400

Después de declarar en la audiencia de intimación de los hechos, Moyano fue excarcelado con varias pautas de conducta, entre ellas la prohibición de acercarse a Arizaga

La fiscalía inició nuevas tareas para determinar si ambos se habían reunido en el hotel. Personal del Cuerpo de Investigaciones Judiciales concurrió al establecimiento y obtuvo información sobre la estadía de Moyano

El sindicalista ocupó la habitación 603 desde el 31 de agosto hasta el viernes de la semana pasada. En los registros del hotel no figuraba la presencia de Arizaga, aunque la joven había publicado en sus historias de Instagram que se encontraba allí

Para la fiscal Nocerez, hay elementos que indicarían que al menos hubo un encuentro entre ambos. Los investigadores también retiraron las grabaciones de las cámaras de seguridad del apart hotel

Cambios en la defensa

La imputación por desobediencia coincidió con un cambio en la representación legal de Moyano. Los abogados Alfredo Gascón y Miguel Molina dejaron de ejercer su defensa por “desavenencias insalvables” vinculadas con la estrategia del caso

El sindicalista informó que designó a Lucio Darío Saldaño y Alejandro Valle. Explicó que la modificación responde exclusivamente a una decisión personal sobre la estrategia y la representación legal para la nueva etapa del proceso

Los testimonios incorporados a la causa

Varias personas que declararon ante la fiscal Nocerez dijeron no haber presenciado situaciones de violencia entre Moyano y Arizaga

Atilio Césari, vecino del edificio donde vive el sindicalista, afirmó que durante el fin de semana no escuchó movimientos ni gritos provenientes del departamento. Nelson Maza, integrante del personal de seguridad, sostuvo que no había visto ningún conflicto entre la pareja. Juan Ramón Pavón, otro empleado del edificio, respondió que nunca había presenciado una situación de violencia

También declaró el oficial inspector Matías Ríos, quien intervino el 4 de agosto y confeccionó el acta que dio origen a la investigación. Allí había dejado asentado que Arizaga le manifestó que había sido golpeada y retenida contra su voluntad

Sin embargo, al declarar ante la fiscalía, Ríos dijo que no observó lesiones visibles en la joven. También explicó que, en una declaración posterior realizada en una dependencia policial, no repitió esos dichos porque ya figuraban en el acta inicial

La oficial Carolina Verón, que estuvo asignada al Hospital Pirovano luego de la intervención policial, declaró que Arizaga preguntó por Moyano y aseguró: “A mí no me hizo nada”. Según Verón, la joven nunca le dijo que el sindicalista hubiera ejercido violencia sobre ella

Rocío Averanga, médica del SAME, señaló que intentó preguntarle a Arizaga si sentía dolor o había sido golpeada, pero recibió respuestas vagas que interpretó como negativas

Miriam García, empleada doméstica del departamento de Moyano, describió como “bueno” y “cariñoso” el vínculo entre el sindicalista y Arizaga, y dijo que observaba una relación normal