El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos confirmó que el Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos de Haití concluyó el 27 de julio. Con esa decisión, más de 300.000 beneficiarios dejan de contar con la autorización que les permitía permanecer y trabajar legalmente en el país

Se agotó la cobertura laboral

La terminación del programa también alcanzó a los permisos de empleo vinculados al TPS. Esas autorizaciones dejaron de tener vigencia el 24 de julio, por lo que quienes no tengan otra vía migratoria podrían quedar expuestos a medidas de expulsión

La Corte Suprema habilitó el cierre al resolver el 25 de junio que el Poder Ejecutivo puede poner fin a las designaciones del TPS por país sin revisión judicial. Bajo ese criterio, quedó firmada la cancelación de la protección para Haití

Qué opciones quedan abiertas

El Departamento de Seguridad Nacional sostiene que el TPS fue pensado como una medida temporal. Una vez finalizada la designación, los beneficiarios deben salir de Estados Unidos o regularizar su situación por otra vía prevista en la legislación migratoria

Entre las alternativas posibles figuran peticiones familiares, procesos basados en empleo y otros beneficios migratorios. También puede presentarse una solicitud de asilo si existen fundamentos legales para hacerlo

Haber tenido TPS puede ser considerado una circunstancia extraordinaria frente al plazo general de un año para pedir asilo, siempre que la solicitud se presente dentro de un tiempo razonable tras el fin de la protección

Posibles operativos y salida voluntaria

Para quienes no tengan una orden previa de expulsión y sean incluidos en procedimientos migratorios, sigue vigente la posibilidad de comparecer ante un juez de inmigración. Allí podrán exponer defensas o pedir otros alivios contemplados por la ley

El gobierno también promueve la salida voluntaria antes de una detención. Ese programa incluye un vuelo de regreso y un incentivo económico de US$2600 para quienes elijan esa vía

Además, ICE prepara operativos dirigidos a ciudadanos haitianos que permanezcan en el país sin una base legal. Entre las localidades mencionadas aparecen ciudades con comunidades haitianas numerosas, como Springfield, Ohio

Una crisis que sigue abierta en Haití

El fin del TPS ocurre en medio de una situación crítica en Haití. El país enfrenta violencia extrema, con pandillas que dominan gran parte de Puerto Príncipe y utilizan armamento pesado y violencia sexual como herramientas de control

También persiste un colapso institucional, marcado por el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021 y la renuncia de Ariel Henry en 2024. A eso se suma una crisis humanitaria con hambre extendida, desastres naturales y brotes de enfermedades como el cólera

Las autoridades haitianas no presentaron un programa nacional específico para recibir y reintegrar a las personas deportadas desde Estados Unidos. Mientras tanto, crece la preocupación por el aumento de retornos al país caribeño