El sistema de lectura automática de matrículas de Flock volvió a encender alertas en Estados Unidos. La discusión ya no gira solo en torno a su utilidad para la seguridad pública, sino también a quién controla los datos y cómo se vigila el uso que hacen de ellos los agentes
Accesos irregulares y sanciones
Distintos departamentos de policía quedaron bajo cuestionamiento por el uso inapropiado de estas cámaras. Se registraron casos en los que oficiales habrían consultado la plataforma para seguir a parejas o resolver asuntos personales
Un relevamiento del Instituto para la Justicia contabilizó al menos dos decenas de episodios en los que efectivos renunciaron o fueron arrestados tras abusar de la herramienta. Entre los hechos mencionados aparecen situaciones en Milwaukee, Albany y Greer
En una demanda presentada en febrero, un agente identificado como Josue Ayala fue señalado por usar el sistema 124 veces para ubicar a su pareja y otras 55 para seguir el rastro del exnovio de ella
Una red expandida en casi todo el país
Las cámaras pueden instalarse en patrulleros o en postes de la vía pública. Captan imágenes de patentes y otros datos identificatorios, que luego quedan guardados en bases centralizadas
Cuando el sistema detecta un vehículo vinculado con una persona desaparecida o con una investigación abierta, envía una alerta automática a los agentes. También permite búsquedas manuales para reconstruir recorridos recientes
Flock Safety trabaja con más de 5000 agencias policiales y sostiene una red de más de 120.000 cámaras en 49 estados. Además, los departamentos autorizados pueden compartir información con otras jurisdicciones
Entre la eficacia y la desconfianza
La herramienta divide opiniones entre policías, especialistas y organizaciones civiles. Sus defensores afirman que ayuda a resolver delitos graves y a recuperar autos robados
El director ejecutivo y cofundador de la empresa, Garrett Langley, sostuvo que existen numerosos casos de éxito atribuidos al sistema
Sin embargo, análisis independientes señalan que la expansión de cámaras no garantiza por sí sola una baja general del delito. Para varios expertos, el resultado depende de las reglas internas y de los controles aplicados
Los críticos también advierten sobre la falta de protecciones legales específicas y la ausencia de una orden judicial para realizar búsquedas en la base de datos. En respuesta, la compañía incorporó herramientas de auditoría para detectar accesos anómalos y reforzar la protección de la privacidad