Florida tiene previsto ejecutar este martes a William Frances Silvia, de 61 años, condenado por matar a tiros a su esposa, Patricia Silvia, y herir a su suegra, Betty Woodard. Será la 13ª ejecución del año en el estado, que además ya tiene otras dos fechas fijadas para septiembre
Un caso que llegó dos veces a la pena de muerte
Silvia fue sentenciado por asesinato en primer grado e intento de asesinato en primer grado por el ataque ocurrido en 2006. Según consta en los registros judiciales, compró una escopeta ese mismo año y luego fue hasta la casa de Woodard, en el área de Orlando, donde su esposa vivía desde la separación, ocurrida dos meses antes
La familia estaba reunida en una comida al aire libre cuando Silvia llegó. Tras un intento fallido de reconciliación, las autoridades sostienen que volvió a su camioneta, tomó la escopeta y disparó contra las dos mujeres
Fue condenado a muerte por primera vez tras el juicio de 2008. Más tarde, esa sentencia fue anulada por un recurso vinculado con el procedimiento de imposición de la pena capital en Florida. En 2018 recibió una nueva audiencia específica sobre la pena y volvió a ser condenado a muerte
La apelación final seguía abierta
Sus abogados alegaron que la oficina estatal encargada de representar a presos condenados a muerte no podía brindarle una defensa adecuada porque ya asistía a otro recluso del corredor de la muerte. La Suprema Corte de Florida rechazó ese planteo. Al momento de la ejecución prevista, seguía pendiente un último recurso ante la Corte Suprema de Estados Unidos
Florida acelera las ejecuciones
El estado se convirtió este año en el que más ejecuciones realizó en todo el país. En 2025, Florida lideró la lista nacional con 19, la cifra más alta allí desde que la pena de muerte fue restablecida en 1976
En julio, además, ejecutó a dos presos en una misma jornada, algo que no ocurría en ningún estado desde hacía casi una década
Las próximas ejecuciones previstas en Florida son las de Harold Gene Lucas, de 74 años, el 1 de septiembre, y Daniel Owen Conahan Jr., de 72, el 10 de septiembre. Todas las ejecuciones en el estado se realizan mediante una inyección letal con un sedante, un paralizante y un fármaco que detiene el corazón