Florida aplica una exención temporal del impuesto a las ventas para aliviar el gasto de las familias en la vuelta a clases. El beneficio comenzó el 20 de julio y estará vigente hasta el jueves 20 de agosto

En el caso de las laptops y demás equipos informáticos, la condición principal es clara: deben comprarse para uso personal o doméstico, nunca para fines comerciales. La norma deja fuera las adquisiciones destinadas a actividades empresariales o corporativas

Qué equipos quedan alcanzados

La exención cubre computadoras personales de hasta US$1500 por unidad. También incluye accesorios como teclados, monitores sin sintonizador de televisión, ratones, enrutadores y módems para conexión a internet

Quedan excluidos de este beneficio los teléfonos celulares, las consolas de videojuegos y los receptores de medios digitales. Si el equipo supera el límite de precio, pierde la exención

Otros productos escolares con alivio fiscal

Durante el mismo período, también pueden comprarse sin impuesto prendas de vestir, calzado, billeteras y mochilas, siempre que cada artículo cueste US$100 o menos

Además, los útiles escolares comunes con valor de hasta US$50 por unidad están exentos. En esa categoría entran carpetas, cuadernos, lápices, bolígrafos, pegamentos, tijeras y calculadoras

La exención alcanza también a juegos de memoria, tarjetas de aprendizaje, libros interactivos y rompecabezas, con un tope de US$30 por artículo

Dónde rige y cómo aplica

El beneficio no se aplica en parques temáticos, complejos de entretenimiento, hoteles ni aeropuertos dentro del estado. En esos lugares, se paga el impuesto habitual

Las compras a distancia sí pueden calificar, ya sea por comercio electrónico o por catálogo, siempre que la orden sea aceptada dentro del plazo previsto para el despacho inmediato

Los sistemas de apartado también pueden mantener la exención bajo condiciones específicas, incluida la retirada del producto dentro del período autorizado

Cuando una misma factura reúne artículos exentos y gravados, el cargo de envío debe repartirse de manera proporcional. Los servicios de reparación o alteración de prendas no forman parte del beneficio