Forbes despidió a Randall Lane, su director de contenidos y editor jefe, después de que una investigación revelara que había recibido un pago de US$6 millones por parte del fundador de una firma vinculada con uno de los negocios editoriales de la revista
Un vínculo comercial bajo la lupa
El desembolso habría sido realizado por RJ Shook, fundador de Shook Research, una empresa que colabora con Forbes en la elaboración de rankings sobre asesores financieros y patrimoniales. La transferencia se habría concretado a comienzos de 2026, luego de que Shook vendiera una participación mayoritaria de la compañía a PPC Enterprises
Según lo informado, no quedó claro cuál fue el motivo exacto del dinero. Personas cercanas al caso señalaron que se habría tratado de un reconocimiento por los consejos que Lane le habría brindado durante años
La relación entre ambas partes
La cooperación entre Forbes y Shook Research comenzó en 2016, cuando la revista publicó por primera vez una clasificación de asesores patrimoniales desarrollada junto a la firma. Desde entonces, se multiplicaron los listados basados en sus investigaciones, entre ellos rankings de mejores asesores patrimoniales por estado y de equipos privados de gestión patrimonial
Para elaborar esos informes, los empleados de la consultora entrevistan y analizan a asesores financieros de todo Estados Unidos y remiten sus selecciones a la revista, que luego las revisa y publica
Las reglas internas y la salida de Lane
Una copia del manual interno de Forbes establece que los empleados deben pedir permiso antes de realizar actividades comerciales externas y que no pueden obtener beneficios personales, directos o indirectos, de operaciones de la empresa
En el sector periodístico, además, suele prohibirse que los reporteros reciban pagos de fuentes o socios comerciales para evitar conflictos de intereses
Una vocera confirmó que Lane ya no forma parte de la revista, aunque evitó dar precisiones sobre el supuesto pago. Desde Shook Research también rechazaron hacer comentarios
La trayectoria y la disculpa
Lane había asumido como director de contenidos en 2011 y desde 2017 ocupaba también el máximo cargo editorial. Antes trabajó en The Daily Beast y fue asesor del gobierno de George W. Bush entre 2001 y 2004 en temas de comunicación vinculados con los atentados del 11 de septiembre de 2001
Tras conocerse su salida, el periodista reconoció su error y pidió disculpas. Dijo que debió haber revelado el regalo y que no hacerlo fue una grave mala decisión. También afirmó que lamenta profundamente lo ocurrido y que no cambia su opinión sobre la revista ni sobre sus colegas